CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Las autoridades mexicanas anunciaron el martes el despliegue de 5.000 agentes de la policía federal en varias ciudades turísticas después de una oleada de hechos violentos en varios puntos del país, entre ellos, un intenso tiroteo en La Paz, Baja California Sur.

Renato Sales, comisionado nacional de Seguridad, tras una reunión con todo el Consejo de Seguridad del gobierno el lunes por la tarde, explicó a Televisa que los policías se enviarían a lugares “clave” con la esperanza de reducir la violencia. Entre ellos mencionó varios destinos como Cancún, Los Cabos, Manzanillo o Colima.

El anuncio llegó justo después de que fuerzas de seguridad y presuntos delincuentes protagonizaran un largo tiroteo en la Paz, cuyo vídeo rápidamente corrió por las redes sociales.

La fiscalía de Baja California Sur dijo el martes que no hubo que lamentar muertes y que cinco personas fueron detenidas y diez armas confiscadas. Algunos de los sospechosos eran buscados por homicidio, narcotráfico y posesión de armas.

Baja California Sur, donde se sitúa el turístico enclave de Los Cabos, era antaño un remanso de paz pero ahora tiene la segunda tasa de homicidios más alta del país con 69 asesinatos por 100.000 habitantes, solo por detrás del estado de Colima.

El gobierno intenta buscar alternativas para reducir la violencia en este tipo de destinos y el secretario de Turismo, Enrique de la Madrid, incluso sugirió la legalización de la marihuana como medida para bajar la inseguridad, una propuesta que fue rechazada por otros miembros del ejecutivo aunque volvió a reabrir el debate sobre este tema.

Otro de los puntos turísticos donde se ha intensificado la violencia es el puerto de Acapulco y, en general, en todo el estado de Guerrero. Ya no sorprende que en su capital, Chilpancingo, fueran encontrados muertos dos hombres con uniformes de policía y en un coche con logos oficiales aunque posteriormente las autoridades dijeron que no eran agentes de seguridad y que la camioneta era robada.

El suceso parece confirmar que falsos policías habían estado merodeando la ciudad hasta que se encontraron con un grupo rival. Los agentes verdaderos de Chilpancingo fueron desarmados en enero después de que les acusara de secuestrar y matar a dos personas.

El martes, en la localidad de Chilapa, también en Guerrero, las autoridades informaron de la localización de siete cabezas humanas y restos de personas desmembradas tiradas en bolsas negras en un paraje junto a un río. El portavoz de seguridad del estado, Roberto Álvarez Heredia, dijo que los restos se hallaban en 15 bolsas y entre los decapitados había una mujer.

Esta región ha sido escenario de luchas entre distintas bandas del crimen organizado desde hace años.