NAIROBI, Kenia (AP) — La primera ministra Theresa May arribó el jueves a Kenia, siendo la primera gobernante británica en 30 años que visita el país africano. May llegó con ayuda para seguridad y desarrollo a ese eje comercial del oriente de África y su vecino Somalia, en momentos en que Londres busca estimular lazos económicos antes de una accidentada salida de la Unión Europea en marzo.

May se reunió con el presidente Uhuru Kenyatta en la última escala de una gira por tres países africanos, que incluyó además Sudáfrica y Nigeria, las mayores economías del continente. La primera ministra viaja con una amplia delegación empresarial.

"Quiero asegurarles que la relación del Reino Unido con Kenia y con África se centra más y más en la inversión privada, los negocios y aprovechar al máximo las oportunidades comerciales”, les dijo a reporteros tras reunirse con Kenyatta. Gran Bretaña es el mayor inversionista extranjero en Kenia.

Ningún gobernante británico había visitado Kenia desde Margaret Thatcher y ésta es la primera visita de un primer ministro británico a África en cinco años.

Kenia, una ex colonia británica, es un aliado clave en el oriente de África en materia de comercio y seguridad. Las fuerzas armadas británicas han estado entrenando a tropas kenianas desde hace años.

En Nairobi, la capital, May visitó a las tropas británicas que entrenan a soldados de paz de la misión multinacional de la Unión Africana en Somalia para lidiar con la amenaza de explosivos usados por el grupo extremista islámico al-Shabab, la organización islamista más peligrosa en África Subsahariana.

El gobierno británico dijo que la visita de May llevó 7 millones de libras (9,1 millones de dólares) en nuevos fondos para la misión de paz de la UA, además de 60 millones de libras para ayudar a los somalíes a recuperarse de una sequía. Otros 25 millones serán usados para ayudar al frágil gobierno de Somalia, que trata de establecer su control más allá de Mogadiscio, la capital y otros centros urbanos.