GINEBRA, Suiza (AP) — La renombrada exfiscal de crímenes de guerra Carla del Ponte reveló que está renunciando a la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre la República Árabe Siria, órgano de la ONU, y criticó la inacción del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para responsabilizar a los criminales en un país azotado por la guerra en el que “todos son malos”.

En declaraciones publicadas el domingo por la revista suiza Blick, Del Ponte expresó su frustración sobre la Comisión y criticó al gobierno del presidente sirio Bashar Assad y a la comunidad internacional en general.

"No hemos tenido absolutamente ningún éxito”, dijo a Blick durante el festival de cine Locarno el domingo. “Por cinco años hemos estado afrontando los muros”.

Del Ponte, que adquirió notoriedad por su trabajo como fiscal de los tribunales de crímenes internacionales de guerra que investigaron las atrocidades en Ruanda y la ex Yugoslavia, ha denunciado de forma reiterada la negativa del Consejo de Seguridad para nombrar una corte similar que juzgue crímenes cometidos durante los seis años y medio de una guerra civil de Siria que ha dejado unos 400.000 muertos.

Rusia, miembro permanente del Consejo de Seguridad y que puede vetar las medidas del Consejo, es un aliado clave del gobierno de Assad.

“Me rindo. Los países en el Consejo de Seguridad no quieren justicia”, dijo Del Ponte. Aunque adelantó que participará en la próxima reunión del grupo investigador, anunció que “ya no puedo formar parte de esta comisión que simplemente no hace nada”.

De acuerdo con las declaraciones citadas por Blick, Del Ponte piensa que fue nombrada en la comisión en septiembre del 2012 sólo “como una coartada”.

"Ya redacté mi carta de renuncia y la enviaré en los próximos días”, detalló.

De momento la especialista no ha respondido a los mensajes de texto enviados por The Associated Press en busca de comentarios.

En sus comentarios a Blick, Del Ponte describió a Siria como un territorio sin futuro.

“Créame, los horribles crímenes cometidos en Siria no los vi ni en Ruanda ni en la ex Yugoslavia”, aseguró. “Pensábamos que la comunidad internacional había aprendido de Ruanda, pero no, no aprendió nada”.

Recordó que al principio de la guerra en Siria se pensaba que los buenos estaban en la oposición y los malos en el gobierno, pero después de seis años concluye que "en Siria todos son malos”.

La Comisión, creada en 2011 por Naciones Unidas, emitió un comunicado en que informa que fue advertida en junio de la inminente renuncia de Del Ponte e insiste que su trabajo “debe continuar” para llevar a los criminales de Siria ante la justicia.

La dimisión de Del Ponte reduce la Comisión a sólo dos miembros, luego que el profesor tailandés e investigador de derechos humanos Vitit Muntarbhorn dejó su lugar el año pasado para convertirse en el primer experto internacional de Naciones Unidas que investiga violencia y discriminación por razones de orientación sexual.

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El periodista de The Associated Press Frank Jordans contribuyó a este despacho desde Berlín.