KABUL, Afganistán (AP) — El presidente afgano Ashraf Ghani visitó el viernes la ciudad suroriental de Ghazni, una semana después de que el Talibán lanzó un ataque sorpresivo contra la capital provincial y consiguió capturar varias zonas.

Dos cohetes cayeron en la ciudad mientras el presidente se reunía con líderes locales en una mezquita cercana, dijeron testigos. Un tercer cohete cayó en un río, agregaron, hablando a condición de preservar el anonimato porque n estaban autorizados a declarar a la prensa.

No hubo heridos en el ataque y Ghani no estuvo en peligro. Nadie se atribuyó la responsabilidad.

El Talibán se mantuvo en Ghazni durante cinco días, hasta que fuerzas afganas respaldadas por Estados Unidos los expulsaron tras algunos de los combates más intensos en meses recientes, en los que murieron numerosos soldados y civiles.

Las fuerzas de seguridad estaban en alerta máxima cuando Ghani llegó en helicóptero a Ghazni, la capital de la provincia homónima, a unos 120 kilómetros (75 millas) de Kabul. Mohammad Khan, adjunto del director ejecutivo Abdullah Abdullah, acompañó al presidente.

Ghani y Khan se fueron inmediatamente a la reunión con funcionarios de seguridad y representantes locales. En un discurso, Khan dijo que se necesitaba más seguridad en las capitales de distritos, además de en la capital provincial, y cuestionó la fortaleza de las trincheras de defensa cavadas alrededor de áreas vulnerables.

Helicópteros militares patrullaban el área durante la visita del presidente, dijo el funcionario policial Billal Ahmad.

En Kabul, la oficina de la ONU para asistencia humanitaria dijo que proseguían los combates en las afueras de Ghazni. De acuerdo con el reporte de la agencia, dado a conocer el jueves, aún no se habían restaurados los servicios de agua y electricidad en muchas áreas en esa ciudad de 270.000 habitantes.

Los combates de cinco días con el Talibán dejaron muertos a al menos 100 miembros de las fuerzas de seguridad y 35 civiles, antes de que se restaurase la calma el martes. La agencia de la ONU menciona “cifras no verificables” que coloca el total de civiles muertos en más de 200.

Abdul Halim Noori, jefe de la Media Luna Roja afgana en Ghazni, dijo que seis de sus equipos revisan los escombros en la ciudad en busca de cuerpos. Hasta ahora, el grupo ha recibido 270 cadáveres, pero no había detalles de cuántos eran soldados, civiles y milicianos del Talibán.