SEVILLA, España (AP) — Una sólida actuación del arquero David De Gea ayudó a Manchester United a conservar el miércoles un empate 0-0 con el Sevilla en el partido de ida por los octavos de final de la Liga de Campeones.

El conjunto local jugó bien y tuvo las oportunidades más importantes de abrir el marcador, pero no pudo superar al portero español.

Entre las atajadas de De Gea hubo un espectacular lance a una mano para detener un cabezazo a quemarropa del delantero del Sevilla Luis Muriel, justo antes del medio tiempo.

El atacante colombiano estaba en posición perfecta para anotar a unos cuantos metros del arco, pero su contundente cabezazo no estuvo lo suficientemente lejos del alcance de De Gea, quien estiró el brazo derecho para mandar el balón por encima del travesaño.

Incrédulo, Muriel abrazó el poste izquierdo y mantuvo los ojos cerrados durante algunos instantes.

“Se la tiro al cuerpo, tenía todo para ponerla a un costado, pero quise buscar más fuerza que colocación y él hace una parada espectacular”, destacó Muriel.

Poco antes del testarazo de Muriel, De Gea ya había sido exigido a desviar un cabezazo de Steven N’Zonzi sobre el travesaño.

El resultado sin goles abre la posibilidad de un empate para el Sevilla en el juego de vuelta del mes próximo en Manchester, donde el cuadro español intentará llegar a los cuartos de final por primera ocasión y el United intentará volver a esa fase luego de tres temporadas.

Fue otra gran actuación defensiva para el United, que ha mantenido el cero en el marcador en nueve de sus últimos 11 partidos en todas las competiciones. El cuadro de Jose Mourinho presume a la mejor defensiva de la Premier al admitir apenas 19 anotaciones en 27 encuentros.

“Creo que el único momento en que nos sentimos presionados fue en el último par de minutos de la primera mitad, cuando cometimos un par de errores en la posesión y ellos tuvieron un par de buenas oportunidades y dos grandes intervenciones de David”, dijo Mourinho. “Tenemos un partido para decidirlo todo en Old Trafford”.

Sevilla, cinco veces ganador de la Liga de Europa, no había sido limitado a un empate sin goles en el Ramón Sánchez-Pizjuán en 62 duelos consecutivos de competencias europeas, una racha que se originó en 2005.

En una de las pocas oportunidades del United, al atacante Romelu Lukaku se le invalidó un gol por controlar el balón con el brazo antes de encontrar el fondo de las redes con un disparo dentro del área a unos 10 minutos del final.

Mourinho causó un poco de sorpresa al dejar en el banquillo a Paul Pogba, pero tuvo que hacer uso del mediocampista a menos de 20 minutos de iniciar el encuentro debido a la lesión de Ander Herrera.