GINEBRA (AP) — La agencia de la ONU encargada de supervisar los derechos laborales decidió el miércoles no investigar a Catar después que los anfitriones de la Copa del Mundo de 2022 prometieron mejorar las condiciones de trabajo de los obreros migrantes.

La Organización Internacional del Trabajo clausuró un expediente que fue abierto hace tres años “relacionado con el incumplimiento de la Convención sobre Trabajo Forzado por parte de Catar”.

La agencia elogió el compromiso de Catar con “asegurar los principios fundamentales y lo derechos de todos los obreros, y el paso para poner fin al sistema de patrocinio ‘kafala’”. La organización dijo que supervisará la situación durante los tres próximos años.

El sistema ‘kafala’ compromete a los obreros con sus patronos en una relación casi forzada, y se han denunciado abusos que incluyen salarios adeudados, la confiscación de los pasaportes y la prohibición a formar sindicatos.

El ministro del trabajo de Catar, Issa bin Saad al-Jafali al-Nuaimi, dijo a la organización que su gobierno “quiere proteger los derechos de todos los obreros migrantes, incluyendo los obreros domésticos”. El ministro anunció el mes pasado que el gobierno implementará un salario mínimo.

Catar utilizar unos dos millones de obreros migrantes para construir los estadios, hoteles y otros proyectos de infraestructura relacionados con el Mundial de 2022.