CARACAS (AP) — Diego Armando Maradona y el presidente Nicolás Maduro ensayaron pases y disparos al arco, como telón de fondo de un partido amistoso entre funcionarios nacionales en una cancha del Fuerte Tiuna, la mayor instalación militar de Venezuela.

Previo al improvisado partido, en el que varios de los más cercanos colaboradores civiles de Maduro superaron 3-0 a un combinado militar, Maradona charló con niños, hizo malabares con el balón y se tomó fotografías con sus admiradores. Sin embargo, el exfutbolista argentino de 57 años no tomó parte del partido, como anunció un día antes.

En la víspera, Maradona firmó un contrato con el canal venezolano Telesur para animar un programa del Mundial de 2018. Dijo entonces que va a tratar los pormenores de la Copa del Mundo en el programa "De la mano del 10", que transmitirá Telesur desde Rusia a mediados del año próximo.

No es la primera vez que se suma al equipo de Telesur en un Mundial. En el 2014, junto al periodista uruguayo Víctor Hugo Morales, comentó las incidencias de la Copa del Mundo en Brasil.

Maradona fue entusiasta admirador del proyecto socialista del ahora fallecido presidente Hugo Chávez, y ha apoyado repetidamente a Maduro, su heredero político.

"Ponerme esta camisa significa mucho por el comandante (Chávez), por Nicolás, por haber resistido un montón de embates de la oposición y decirles que estamos firmes" a su lado, declaró Maradona tras recibir de manos de Maduro una camiseta del seleccionado venezolano con su nombre en el dorsal.

En agosto, el exjugador reiteró su respaldo al gobierno venezolano y desencadenó las críticas de los adversarios locales del mandatario al afirmar en su cuenta de Facebook que cuando Maduro ordene "estoy vestido de soldado para una Venezuela libre, para pelear contra el imperialismo".

Maduro venía de enfrentar cuatro meses de protestas antigubernamentales que dejaron más de 120 muertos.