WASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump declaró el jueves que la crisis de opiáceos es una emergencia de salud pública a nivel nacional y prometió “vencer a las adicciones de Estados Unidos”.

La medida no aportará fondos para la lucha contra un problema que mata a cerca de 100 estadounidenses cada día, aunque sí expandirá el acceso a los servicios médicos en zonas rurales, entre otros cambios.

“Esta epidemia es una emergencia de salud a nivel nacional”, dijo Trump durante un discurso en la Casa Blanca, en el que lamentó la crisis de opioides que ha afectado a cada segmento de la sociedad estadounidense.

“Como estadounidenses no podemos permitir que esto continúe”, señaló el presidente.

Funcionarios gubernamentales dejaron claro que el decreto _el cual durará 90 días y puede ser renovado_ no viene acompañado de dinero extra para combatir el problema. Sin embargo, indicaron que les permitirá usar el dinero existente para combatir de mejor forma la crisis.

Los funcionarios también señalaron que exhortarían al Congreso, durante las negociaciones para el presupuesto de fin de año, a que agregue dinero al fondo de emergencias de salud pública, el cual no ha sido reabastecido por años.

El Fondo de Emergencias de Salud Pública actualmente contiene tan solo 57.000 dólares, de acuerdo con el Departamento de Salud y Servicios Humanos, lo cual es una cantidad insignificante. Los funcionarios no informaron cuánto dinero pedirán.

Por su parte, los críticos dijeron que una declaración de emergencia no era suficiente.

“¿Cómo puedes decir que es una emergencia si no vas a poner una cantidad de dinero en ella?”, dijo Joseph Parks, director médico de la organización sin fines de lucro National Council for Behavioral Health, la cual se dedica a proporcionar tratamiento a la gente que padece adicciones.

La líder demócrata en la Cámara de Representantes Nancy Pelosi también criticó la acción del mandatario. La calificó de “palabras sin dinero” que las respalde.

Entre los asistentes al discurso de Trump el jueves estaban padres que perdieron a sus hijos por sobredosis de drogas, personas que sufren de adicciones y rescatistas que han usado medicamentos para revertir una sobredosis y salvar vidas.

Trump también habló de su experiencia personal con las adicciones por lo que vivió con su hermano mayor Fred Jr., quien murió luego de luchar contra su adicción al alcohol. Esa es la razón por la que el presidente no toma alcohol.

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La periodista de The Associated Press Carla K. Johnson informó desde Chicago.

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