MOSCÚ (AP) — Kylian Mbappé revolucionó el Mundial con su potencia y el descaro de un adolescente. Luka Modric marcó el compás en cada partido que ha disputado en Rusia con la pasmosa solvencia y precisión con la que maneja los hilos del mediocampo.

El que Francia conquiste su segundo título en 20 años o que Croacia levante el trofeo por primera vez el domingo en el estadio Luzhniki frente al presidente ruso Vladimir Putin y casi mil millones de telespectadores dependerá de las prestaciones de las dos estrellas.

Con 19 años, Mbappé ha sido la gran sensación del torneo, firmando tres goles — incluyendo su doblete ante Argentina en los octavos de final — y generando zozobra en las defensas rivales con su vértigo y agilidad.

“Será el partido más importante de mi vida”, declaró el delantero del Paris Saint-Germain.

Mientras que Mbappé ha encandilado este último mes, Modric ha sido la piedra angular y chispa de Croacia. Cuando el volante del Real Madrid lleva el balón atado a sus pies, Croacia se ilumina.

“En el momento que crees que van a perder, o parece que están por tirar la toalla, siempre tienen el temple para reaccionar”, dijo Mbappé sobre el equipo croata. “Es un equipo que juega con una enorme intensidad”.

Durante la conferencia de prensa del sábado, se preguntó al seleccionador francés Didier Deschamps si hablara por separado con Mbappé, a fin de evitar que un jugador tan joven sucumba ante la presión de una final mundialista.

“Él no tiene un trato especial por ser más joven. Odio el trato especial. Trato de hablar lo más posible con mis jugadores y él es parte de los 23 jugadores, con la misma responsabilidad”, respondió el estratega. “Desde luego, sé que es importante ser un poco más indulgente con los jóvenes, porque la experiencia no está ahí, pero él es inteligente y sabe lo que quiere”.

Francia se coronó campeona del mundo por única vez en 1998, de local. Les Bleus derrotaron a Croacia en las semifinales de aquel certamen, en lo que hasta esta edición había sido la mejor actuación del país balcánico en el torneo.

“Estamos lejos de pensar que hemos llegado ya a la meta de repetir lo que hicimos en 1998”, señaló el arquero Hugo Lloris. “Vamos a enfrentar a un equipo muy duro, que merece tanto crédito como el nuestro. Mañana una vez más necesitaremos ser un buen equipo francés para ganar”.

Los jefes de estado de Francia y Bélgica acompañarán a Putin en el palco de honor.

Croacia, un país con 4,5 millones de habitantes que obtuvo su independencia tras el quiebre de la ex Yugoslavia hace 27 años, llega a la final tras disputar tres alargues seguidos, incluyendo dos definiciones por penales.

En esos tres partidos, Croacia debió remontar marcadores adversos. Los jugadores nunca se rinden.

“Lo importante ha sido nunca rendirse, confiar en uno mismo”, dijo Modric. “En un torneo, en un partido y en toda tu carrera, uno tendrá siempre altibajos, eso es inevitable, pero es entonces cuando tienes que pelear y esforzarte para lograr tu sueño”.

Iván Rakitic, su compañero de mediocampo, destacó que “cuando te pones la sagrada camiseta de Croacia te transformas en otra persona”.

“No busco decir que es una sensación superior a la de los franceses por Francia o la de los rusos por Rusia”, añadió Rakitic. “La mejor sensación ahora mismo es ser croata y esa es la fuente de toda nuestra fuerza”.

En lo que Croacia se empleaba al límite para seguir avanzando, Francia ganó sus tres partidos de la fase de eliminación directa en los 90 minutos reglamentarios, y ha estado en desventaja en solo nueve de los más de 540 minutos que ha disputado.

"La sensación de sacrificio impera en el grupo y pensamos que necesitábamos ser un bloque sólido, difícil de superar”, señaló el delantero francés Antoine Griezmann. “Somos capaces de ser ofensivos en cualquier momento, pero la defensa sigue siendo nuestro fuerte”.

REINADO EUROPEO

Francia o Croacia se convertirán en cuarto conjunto europeo distinto que se consagra campeón durante una racha puesta en marcha cuando Italia venció a los franceses en la final de 2006.

España se coronó en 2010 en otra final europea ante Holanda y Alemania venció a Argentina en 2014 para convertirse en el primer equipo europeo en proclamarse campeón del Mundial en Sudamérica.

EL PREMIO

Diez millones de dólares adicionales estarán de por medio en el Luzhniki. La FIFA premiará con 38 millones a la federación del seleccionado campeón y el segundo recibirá 28 millones.

La bolsa total para los 32 participantes es de 400 millones, y la FIFA reparte al menos 8 millones a cada equipo.

ARQUITECTO CROATA

Si la carrera futbolística de Rakitic no lo hubiera llevado a la final de un Mundial, el volante del Barcelona pudo haber participado en el diseño de la reciente reconstrucción del Luzhniki.

Rakitic estudió arquitectura cuando creció en Suiza y fue aprendiz en las oficinas de la firma Herzog & de Meuron en Basilea.

Ha dicho que le tocó trabajar “en la oficina en la que se hicieron los borradores” del Nido de Pájaro, el estadio principal de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. La firma también diseñó el estadio del Bayern Múnich, sede del partido inaugural del Mundial de 2006.