HARARE, Zimbabue (AP) — El prominente dirigente de la oposición en Zimbabue Tendai Biti fue acusado el jueves de incitar a la violencia pública y difundir resultados electorales extraoficiales, mientras aumentan los temores de que el gobierno desate una ola de represión después de las disputadas elecciones del 30 de julio.

Biti compareció ante un tribunal luego de varios acontecimientos dramáticos que incluyeron su huida a Zambia, el rechazo a su petición de asilo y su entrega a las fuerzas de seguridad zimbabuenses en contravención a una orden judicial de Zambia.

"Nos mantendremos en lucha", declaró Biti a su llegada a un tribunal en la capital, Harare. El cargo de incitar la violencia pública conlleva hasta 10 años de cárcel. El de difundir resultados electorales no oficiales se castiga con un máximo de seis meses de prisión. Se le concedió una fianza equivalente a 5.000 dólares pero deberá entregar su pasaporte, presentarse dos veces al día ante las autoridades y abstenerse de hablar en actos políticos.

La situación de Biti ha aumentado las preocupaciones de que el gobierno del presidente Emmerson Mnangagwa, quien ganó por un margen estrecho las primeras elecciones después de la caída de Robert Mugabe, trate con severidad a la oposición a pesar de la promesa de impulsar cambios. La oposición se dispone a impugnar los resultados electorales, a los que calificó de fraudulentos.

La abogada de Biti, Beatrice Mtetwa, dijo en una carta dirigida a la policía zimbabuense que esa corporación y la policía militar "secuestraron ilegalmente" a Biti desde Zambia y que "dañaron maliciosamente" los neumáticos de un profesional legal que intentaba seguir los vehículos que no llevaban insignias en el trayecto a Harare.

En la carta, conocida por The Associated Press, se decía que Biti debe ser devuelto de inmediato a las autoridades de inmigración de Zambia y que "debido a la tortura a la que los secuestrados son sometidos típicamente en Zimbabue" solicitó que un equipo médico examine a Biti antes de que eso pueda ocurrir.

Los guardias fronterizos de Zambia entregaron a Biti a las autoridades zimbabuenses a pesar de que una corte había dispuesto en una orden que no debía ser deportado hasta que fuera atendida su solicitud de asilo, dijo a la AP el abogado zambiano Gilbert Phiri. El ministro del exterior de Zambia dijo que los motivos de Biti para solicitar asilo "carecían de mérito".

La agencia de Naciones Unidas para los refugiados dijo que estaba "gravemente preocupada" por las versiones sobre el regreso forzoso de Biti a Zimbabue y describió lo sucedido como una violación grave al derecho internacional.

En un comunicado conjunto, los titulares en Zimbabue de las misiones diplomáticas de la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá y Australia, exhortaron en forma urgente a las autoridades zimbabuenses a que garanticen la seguridad de Biti y le respeten sus derechos humanos.

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Meldrum colaboró desde Johannesburgo, Sudáfrica.