LIMA (AP) — La asamblea del Comité Olímpico Internacional tuvo un inusual momento en el que todos quedaron contentos.

París recibió los Juegos Olímpicos de 2024. Los Ángeles obtuvo los de 2028. Y el COI transformó un proceso de licitación problemático en una situación en la que aseguró su futuro al elegir dos anfitriones de los Juegos al mismo tiempo.

El COI oficializó el miércoles la decisión que estaba tomada de antemano para que París albergue la justa en 2024 y Los Ángeles en 2028.

Esta es la primera vez que el COI otorga dos sedes de los Juegos de verano simultáneamente. El fallo se produjo después de un año en el que el presidente del COI, Thomas Bach, tuvo que hacer malabares para evitar que alguno de los dos únicos candidatos en pie para 2024 terminara como perdedor.

Ahora, ambas ciudades serán sedes olímpicas por tercera vez.

Los Juegos de la capital francesa se realizarán en el centenario de sus últimos olímpicos, un hecho que hubiese favorecido a París de haberse llevado a cabo la votación para optar sólo por una ciudad.

Los Ángeles se conformó con 2028, a cambio de recibir otros 300 millones de dólares del COI, o hasta más, para compensar cualquier incertidumbre provocada por una espera de 11 años. Estos Juegos pondrán fin a un periodo de 34 años sin que Estados Unidos albergara unos Juegos Olímpicos de verano. Los últimos fueron los de Atenas 1996.

“Estamos listos ahora”, proclamó el alcalde angelino Eric Garcetti, en referencia a que la ciudad cuenta ya prácticamente con todas las instalaciones deportivas necesarias.

A diferencia de las asambleas en las que se vota por una sede, esta vez no hubo papeletas secretas ni un acto dramático para descubrir el ganador.

Bach simplemente pidió a los delegados que alzaran las manos. Cuando docenas lo hicieron, y nadie levantó la mano cuando preguntó si había objeciones, el fallo se consideró como unánime.

Tampoco hubo festejos exuberantes en las ciudades ganadoras, ni lágrimas de los perdedores. Al menos al organizador de la candidatura parisina, Tony Estaguent, se le entrecortó la voz durante su presentación antes de que se votara.

“No pueden imaginar lo que significa esto para nosotros. Para todos nosotros es algo muy importante”, afirmó.

Luego, la alcaldesa de París Anne Hidalgo se secó las lágrimas cuando se anunció la votación y el presidente del COI le entregó las tradicionales papeletas a ella y a su colega Garcetti. Una leía “París 2024” y la otra “Los Angeles 2028”.

Pero no hubo tensión dramática. Ello quedó claro durante una celebración moderada ante la Torre Eiffel, con apenas unos cuantos asistentes que soportaron la lluvia.

Mientras, en el Centro de Convenciones de Lima donde se realizó la asamblea, algunos integrantes de la delegación angelina estaban tan relajados que llegaron a la ceremonia con zapatos deportivos. Algunos iban a prescindir también de la corbata, antes de pensárselo mejor.

Cassey Wasserman, presidente del equipo que presentó la candidatura, dijo que el guardarropa sólo “refleja quiénes somos, así como el carácter único y alegre de California que aportaremos a los Juegos de 2028”.

En este proceso de selección, nunca antes visto, Bach pidió que los 94 miembros del COI permitieran que la competición real se realizara durante los Juegos Olímpicos, y que la votación, otrora un momento de perder o ganar todo, se transformara en una mera decisión de negocios.

No fue una mala idea, si se toma en cuenta que siguen surgiendo noticias sobre el escándalo que involucró la presunta compra de votos por parte de un miembro brasileño del COI para que Río de Janeiro consiguiera la sede de los Juegos de 2016.

Además, Bach buscaba asegurar la estabilidad de la marca de los Juegos Olímpicos.

La opinión pública en varias ciudades, particularmente las democracias occidentales que han albergado buena parte de los Juegos, no está ya deseosa de otorgar un cheque en blanco a los comités y gobiernos que presentan candidaturas. En muchos casos, se han destinado millones de dólares simplemente para pujar por los Juegos, y miles de millones más para realizarlos en caso de ganar la sede.

Esa realidad quedó de manifiesto cuando tres de las cinco interesadas originales en efectuar los Juegos de 2024 _Roma, Hamburgo y Budapest_ se retiraron de la contienda. El Comité Olímpico Estadounidense debió descartar a su candidata inicial, Boston, ante la falta de apoyo del público.

“Ésta es una solución a un problema incómodo”, reconoció el canadiense Dick Pound, quien durante años ha sido miembro del COI. “Muchas de las ciudades no están preparadas. Dirán ‘hagamos los Juegos Olímpicos’, pero no han revisado la situación ni las finanzas. Supongo que tenemos que compartir esto y preguntar ‘¿has hecho A, B, C y D?’”

Sólo dos candidatas llenaron todos esos incisos. París y Los Ángeles tenían de hecho tradición olímpica y entendieron aparentemente el publicitado paquete de reformas de Bach, conocido como Agenda 2020.

El documento propone el adelgazamiento de los Juegos, principalmente mediante la eliminación de estadios que cuestan miles de millones de dólares y de infraestructura que queda prácticamente en el abandono una vez que concluyen los Olímpicos.