NAIROBI, Kenia (AP) — El presidente Uhuru Kenyatta prometió en su juramentación el martes unir a los kenianos luego de meses de una turbulenta campaña electoral, pero la violencia volvió a estallar cuando la policía mató a tiros a tres personas, entre ellas un niño, durante un acto de la oposición en homenaje a las decenas de muertos en protestas anteriores.

La policía de Nairobi trató de disolver el acto pacífico de la oposición en homenaje a los muertos desde que comenzó la violencia en agosto. El líder opositor Raila Odinga, que fue arrojado al interior de su vehículo en medio de nubes de gases lacrimógenos, dijo que los muertos eran tres.

Uno era un niño de siete años alcanzado por una bala perdida, según el testigo Isaac Mekenye.

Un video de The Associated Press muestra a los partidarios de la oposición huyendo entre balazos y a los agentes de seguridad golpeando con garrotes a gente desarmada. Otras personas se arrojaban agua de los charcos a los ojos para aliviar el ardor de los gases.

Kenyatta, ante una multitud de decenas de miles en el estadio Karasani de Nairobi, dijo que los últimos meses fueron "un tiempo difícil" para Kenia y exhortó a poner fin a las divisiones y el odio.

Los acontecimientos recientes revelan que "nuestra constitución no es un mero trozo de papel", dijo, pero advirtió que no se deben destruir las instituciones cuando los resultados no son los esperados.

Kenia ha padecido meses de incertidumbre política desde que Kenyatta derrotó a Odinga en las elecciones de agosto, que fueron anuladas por la Corte Suprema debido a irregularidades y una impugnación del líder opositor. Fue la primera que vez que se anuló una elección presidencial en África.

Odinga y sus partidarios boicotearon las nuevas elecciones del mes pasado con el argumento de que no se habían efectuado reformas electorales.