CHICAGO (AP) — La temporada de los Cachorros de Chicago acababa de terminar, cuando Anthony Rizzo ofreció una predicción.

No, no prometió otro campeonato.

“Vamos a ser competitivos por muchos años”, dijo Rizzo. “Esa es la base de esta organización. Queremos ser competitivos durante un período de cinco o seis años, todos los años. Estamos en una situación para poder hacerlo. El próximo años estaremos en una situación para pelear en la postemporada, pero no será fácil, y es algo que no podemos dar por sentado”.

Los Cachorros comenzaron esta campaña a los tumbos, después de derrotar a Cleveland el año pasado para conquistar su primer título de la Serie Mundial desde 1908.

Chicago remontó en la segunda mitad de la temporada, cuando tuvo el mejor récord en la Liga Nacional, y terminó con 92 victorias para ganar su segundo título consecutivo de la División Central. Después eliminó a Washington en la serie divisional, pero fue eliminado por los Dodgers en cinco partidos en la serie de campeonato del circuito.

De todas formas, el equipo cuenta con un núcleo de jóvenes estrellas que puede mantenerlo como protagonista por muchos años.

Kris Bryant, Javier Báez, Addison Russell, Willson Contreras, Kyle Schwarber e Ian Happ no pasan de los 25 años. Rizzo es todo un veterano con apenas 28 años, mientras que el pitcher Kyle Hendricks tiene 27.

La plana mayor tendrá que tomar algunas decisiones difíciles luego de disputar la serie de campeonato de la Nacional por tercer año consecutivo.

La principal es el futuro del pitcher Jake Arrieta, que se convertirá en agente libre. John Lackey probablemente no vuelva, el taponero Wade Davis también se queda sin contrato, y el bullpen fue el punto débil durante los playoffs.

Arrieta pudo haber lanzado su último partido con los Cachorros en el cuarto juego de la serie ante los Dodgers, el único que Chicago ganó. Permitió tres hits y recibió una ovación de pie cuando salió del montículo.

“Es tan estable”, dijo el manager Joe Maddon. “Es el tipo de figura estoica que uno quiere, que no se inmuta en ninguna situación. Todos los equipos quieren un pitcher así”.

El canje con Baltimore en el que los Cachorros adquirieron a Arrieta en 2013 fue una de las piezas en el renacer de los Cachorros. El derecho tiene marca de 54-24 con 2.71 de efectividad en las tres últimas campañas, en las que lanzó dos not-hitters y ganó el Cy Young en 2015. Pero cumple 32 años en marzo, y buscará un contrato jugoso en la agencia libre.

Lackey, de 38 años, podría retirarse.

Otra incógnita es el futuro de Schwarber, el joven toletero que fue utilizado como jardinero izquierdo esta temporada, con resultados bastante mediocres.

Las cualidades de Schwarber _ un bate potente, pero pésima defensa _ parecen convertirlo en un jugador ideal para la Americana, aunque Maddon cree que tiene un futuro en la Nacional.

“Las cosas que uno ve ahora que no nos gustan, se pueden corregir”, afirmó Maddon.

Aunque tuvo promedio de .211, el toletero bateó 30 jonrones.

Chicago también intentará fortalecer su bullpen, y probablemente tenga que buscar otro taponero.