HELSINKI (AP) — Un exmilitar de Estonia y su hijo fueron arrestados por acusaciones de traición y de espiar para Rusia, informaron autoridades.

Deniss Metsavas, nacido en 1980, y Pjotr Volin, nacido en 1953, fueron detenidos el 3 de septiembre, informaron la fiscalía estatal y el Servicio de Seguridad Interior.

Se sospecha que le entregaron secretos de estado y otra información clasificada al servicio de inteligencia militar ruso GRU durante un periodo de más de cinco años.

Metsavas, quien habla ruso a la perfección, sirvió en las fuerzas armadas de Estonia durante varios años, incluso en una misión de la OTAN en Afganistán. Subió al rango de mayor en 2015 y fue enviado a la sede de las fuerzas armadas en Tallín, la capital.

El sitio de noticias estonio Delfi reportó que su padre trabajó para los militares soviéticos entre 1971 y 1979, pero que realmente no es una personalidad conocida en el país.

La fiscal Inna Ombler se negó a decir qué tipo de información entregaron a Moscú los hombres _que según la prensa local obtuvieron ciudadanía estonia en la década de 1990_, pero enfatizó que los dos colaboraban estrechamente.

“Queda claro que era Metsavas quien tenía acceso a información, pero la entrega de la información a la GRU era algo que realizaban ambos”, dijo Ombler.

La revelación de este escándalo de espionaje es un golpe para esta pequeña nación báltica, miembro de la OTAN, con 1,3 millones de habitantes.

El comandante de las fuerzas armadas de Estonia, general Riho Terras, dijo que Metsavas era un militar competente y con empeño “pero es un traidor” que le causó gran daño a Estonia y a sus aliados de la OTAN que han sido informados del caso.

“Se le ha hecho daño, se le ha causado una herida a la capacidad de defensa de Estonia”, dijo Terras sin dar detalles.

Estonia, exrepública soviética, ha pasado por varios escándalos de espionaje desde que se independizó en 1991. Han sido sorprendidos tanto ciudadanos rusos como estonios enviando información secreta a Moscú.