RÍO DE JANEIRO (AP) — Miles de brasileños salieron el sábado a las calles de Río de Janeiro para exigir respuestas sobre el homicidio de la concejal y activista de derechos humanos Marielle Franco, cuya muerte hace un mes es considerada un asesinato político por sus simpatizantes.

Franco censuraba con severidad las labores de vigilancia de las fuerzas de seguridad en Río. El 14 de marzo, la concejal y su chofer Anderson Pedro Gomes fueron asesinados a tiros por agresores cuando regresaban de un evento a favor del empoderamiento de las mujeres negras.

Las imágenes de las cámaras de seguridad mostraron cuando dos vehículos siguen al de Franco y los investigadores intentan obtener pistas de huellas dactilares en los casquillos encontrados en el lugar y de señales de teléfonos celulares, según las autoridades. La policía dijo que el vehículo de las víctimas fue baleado al menos en 13 ocasiones y que la concejal recibió cuatro disparos en la cabeza. No se han efectuado arrestos.

El sábado en la mañana, manifestantes extendieron pancartas en algunos de los lugares emblemáticos de Río y pintaron lemas como “A pelear como Marielle”.

“Nuestro deseo de continuar su legado, de luchar y exigir justicia simplemente crece”, dijo su hermana Anielle Franco, que participó el sábado en una gran marcha desde el centro de Río hasta el lugar donde las víctimas fueron asesinadas en el vecindario Estacio.

La hermana agregó que los manifestantes quieren saber no sólo “quién la asesinó, sino también quién ordenó el crimen. Queremos saber quién está detrás”.

Otras ciudades en Brasil y de otros países tienen previsto actos para conmemorar las muertes de Franco y Gomes a un mes de ocurridos y para exigir el esclarecimiento de ambos homicidios.

Marcelo Freixo, representante estatal en Río y amigo de Franco, describió el homicidio de la concejal como “un crimen contra la democracia”.

“Es un intento para silenciar a una mujer joven negra surgida de las favelas que participaba en la política”, declaró Freixo.

Diversos grupos internacionales de derechos humanos han exhortado a las autoridades brasileñas a que lleven a los asesinos a la justicia.

“La sociedad necesita saber quién mató a Marielle y por qué. Cada día que pasa sin una solución del caso se agrava el nivel de riesgo e incertidumbre que rodea a los defensores de los derechos humanos”, dijo Jurema Werneck, directora ejecutiva de la representación de Amnistía Internacional en Brasil.

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Langlois informó desde Sao Paulo.