SAO PAULO (AP) — Luiz Inácio Lula da Silva fue inhabilitado la semana pasada como candidato presidencial por un tribunal federal, aun cuando encabeza las encuestas de intención de voto. Sin Lula en la contienda, no hay un claro favorito para las elecciones de octubre. A continuación, un vistazo a los cinco aspirantes mejor colocados en los sondeos.

JAIR BOLSONARO

El excapitán del Ejército y legislador durante siete periodos ha dado impulso a su campaña sacando provecho de la profunda intranquilidad en Brasil, que vive las secuelas de un escándalo de corrupción y tiene un magro crecimiento luego de una prolongada recesión. Bolsonaro ha manifestado nostalgia por la dictadura militar de 1964-1985, lo han multado repetidamente por sus declaraciones ofensivas, y ha convertido el combate a la delincuencia en una pieza central de su campaña. Dice apoyar políticas económicas favorables al mercado, pero ha dado pocos detalles.

Bolsonaro es segundo en las preferencias electorales, con un apoyo de entre 18 y 20%, de acuerdo con una encuesta difundida por Ibope en agosto. Sin embargo, su campaña sufrió un duro golpe el jueves cuando fue apuñalado en el abdomen durante un mitin de campaña y se desconoce si estará en condiciones de

Tiene el apoyo de un pequeño partido al que corresponde sólo una pequeña parte del espacio gratuito televisivo asignado por ley a las campañas. El aspirante también tendrá que superar altas tasas de desaprobación.

Para la encuesta, con margen de error de 2 puntos porcentuales, fueron entrevistadas 2.002 personas entre el 17 y el 19 de agosto.

MARINA SILVA

Cuando los sondeos no incluyen a Lula, una de las beneficiadas es Marina Silva, ya que su apoyo pasa de 6% a 12% en la encuesta de Ibope. Silva, que fue ministra del ambiente en el gobierno de Lula, tiene una dramática historia personal: Sufrió muchas enfermedades y hambre cuando era niña. Aprendió a leer y escribir en su adolescencia. Estuvo a punto de cambiar el resultado de las anteriores elecciones presidenciales cuando el candidato de su partido murió durante la campaña y ella ocupó su lugar. En un principio subió en las encuestas debido al descontento popular y el apoyo de electores de derecha e izquierda.

Desde entonces a la fecha, ha tenido dificultades para definirse más allá de su interés central en asuntos ambientales.

CIRO GOMES

El izquierdista Gomes, quien goza de apoyo en el baluarte de Lula en el noreste, es otro de los que se beneficia cuando no se incluye al expresidente en las encuestas. Ha sido gobernador, alcalde, ministro y legislador federal, y estaría preparado para navegar por los pasillos del poder en Brasilia desde el primer día. Atrae a los electores que están molestos con los acuerdos sucios tan habituales en la política brasileña, en la que él hace alarde de tener las manos limpias a pesar de sus décadas de servicio público.

Sin embargo, Gomes ha tenido problemas para unificar a la izquierda _reúne entre 5 y 9% de las preferencias en la encuesta de Ibope_ y tiene la reputación de ser una persona quisquillosa y de hacer declaraciones controvertidas.

GERALDO ALCKMIN

Alckmin, tres veces gobernador de Sao Paulo, tiene enorme experiencia en el poder ejecutivo. En un momento en que los electores están preocupados por el deterioro de la seguridad pública, Alckmin podría presumir la notable reducción de la tasa de homicidios de la ciudad de Sao Paulo. Es conservador y apoya políticas económicas favorables al mercado, como recortar el tambaleante sistema de seguridad social, y sus propuestas lo convirtieron en el favorito de los inversionistas.

Sin embargo, carece de carisma y capta menos de 10% de las preferencias en los sondeos. También tiene altas tasas de desaprobación.

Asimismo es objeto de una investigación por contribuciones ilegales de campaña y los fiscales brasileños han pedido a un juez aprobar cargos en su contra.

Aun así, Alckmin tendrá importante financiación y tiempos televisivos debido al tamaño del Partido de la Social Democracia de Brasil y las alianzas que ha concertado.

SUSTITUCIÓN EN EL PARTIDO DE LOS TRABAJADORES

Lula y su Partido de los Trabajadores insisten en que el exmandatario es el candidato, pero el Tribunal Superior Electoral votó el viernes de la semana pasada en contra de permitir su candidatura. El PT ha advertido que apelará, pero parece haber pocas probabilidades de que tenga éxito. Aparentemente eso dejaría el destino del partido en manos de su actual candidato a vicepresidente Fernando Haddad, un exalcalde de Sao Paulo que hasta ahora ha registrado un solo dígito en las encuestas y tendría que apoyarse en el carisma de Lula para poder ganar.

En la encuesta de Ibope, Haddad captó solo 4% de apoyo como sustituto de Lula. Sin embargo, dos tercios de los simpatizantes de Lula han indicado que votarían por quien tenga el apoyo del exmandatario. La interrogante es si ese respaldo podría llegar muy tarde en la campaña para que pueda impulsar la popularidad de Haddad.