LONDRES (AP) — Un juez dijo el miércoles que el bebé enfermo Charlie Gard será trasladado a un hospicio a morir a menos que sus padres y el hospital que lo trata se pongan de acuerdo sobre un plan para el fin de su vida antes del mediodía.

El juez Nicholas Francis dijo que “conviene a los intereses de Charlie que se lo traslade a un hospital y a partir de ese momento se lo someta a un régimen exclusivamente de cuidados paliativos”.

La madre de Charlie, Connie Yates, angustiada, salió de la sala antes de conocer la decisión del juez.

Los padres del bebé enfermo terminal aceptaron el miércoles que muera en un hospicio y no en casa como querían.

Yates pidió que se le permita elegir un equipo de médicos que mantenga a su hijo con vida durante una semana en un hospicio en lugar de las pocas horas que le quedarían una vez desconectado su respirador.

El pedido dice que los padres han abandonado su deseo anterior de llevar a Charlie a casa para pasar “unos días de tranquilidad” antes de desconectar el respirador y permitir que “se vaya serenamente”.

El Great Ormond Street Hospital dijo que no era práctico mantenerlo con vida en la casa de la pareja. Sin embargo, enfermeras del hospital han ofrecido cuidar de él durante sus últimas horas.

Las discusiones son parte de las últimas etapas de un caso que se arrastra desde hace meses.

Después de decenas de audiencias, el lunes los padres desistieron de su intento de obligar al hospital a que les permita llevar al bebé de 11 meses a Estados Unidos para un tratamiento experimental.

Charlie sufre del síndrome de atrofia mitocondrial, un trastorno genético inusual, y no es capaz de respirar por su cuenta. El pleito legal sobre su cuidado ha pasado por diversos tribunales británicos desde marzo. El lunes, los padres dijeron que aceptaban que su condición ha deteriorado a tal punto que cualquier tratamiento experimental ya no surtiría efecto.