LIMA (AP) — Perú expulsó al embajador de Venezuela en momentos en que varios países latinoamericanos buscan incrementar la presión contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro, mientras que en respuesta el gobierno venezolano ordenó la expulsión del encargado peruano de negocios en Caracas.

La cancillería peruana informó el viernes en un comunicado que el embajador Diego Alfredo Molero Bellavia tiene cinco días para abandonar el país. Poco después, el ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela otorgó el mismo número de días para la salida del diplomático peruano Carlos Rossi.

La tensión entre ambos países ocurre luego que el jueves Maduro calificara al presidente peruano Pedro Pablo Kuczynski, un exbanquero de Wall Street, de "presidente estadounidense de Perú" y lo retó a organizar una reunión de líderes de Latinoamérica para que de frente se dialogue sobre las diferencias.

El comunicado de la cancillería venezolana también calificó a Kuczynski de “enemigo de la Patria de Bolívar al interferir continuamente en los asuntos internos de Venezuela”.

Cancilleres y representantes de más de una docena de países de América, incluido Perú, se reunieron el martes en Lima y concluyeron con una declaración en la que se condena la “ruptura del orden democrático en Venezuela” y que no reconocerán la Asamblea Nacional Constituyente, impulsada por Maduro y con la que según sus críticos busca que el oficialismo tenga un control prácticamente ilimitado de las instituciones venezolanas. La Asamblea Nacional Constituyente busca reescribir la constitución.

Perú también informó que rechazó recibir una nota de protesta de Venezuela por la reunión del martes. Las relaciones diplomáticas entre ambos países se encuentran en su más bajo nivel desde que en marzo Lima retiró a su embajador en Caracas luego de que el Tribunal Supremo se atribuyó las funciones del Congreso, controlado por la oposición.

La embajada venezolana en Lima permanecía cerrada y no se produjeron protestas ni en favor ni en contra de la decisión tomada por el ejecutivo peruano.

Parado en las afueras de un restaurante de comida japonesa donde trabaja como mozo, Noiker Chuello, un venezolano de 20 años que llegó a Lima hace un año desde la ciudad de Barquisimeto, en el estado Lara, dijo a The Associated Press que el gobierno peruano "hizo bien en sacar a ese embajador representante de un gobierno que muchos ya no quieren".

Chuello añadió que los venezolanos en Lima están concentrados en trabajar para enviar dinero a sus familiares que sufren por el aumento de "la delincuencia y la falta de comida". El gobierno de Kuczynski ha prometido entregar hasta 6.000 visas de trabajo temporales para venezolanos en el país.

Venezuela vive una crisis que ha sido discutida varias veces en la Organización de Estados Americanos, pero nunca se ha logrado un consenso sobre qué hacer.

El gobierno de Estados Unidos ha impuesto sanciones financieras a varios líderes y políticos venezolanos oficialistas, incluido el presidente Maduro.