NAIROBI, Kenia (AP) — El presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, asumió el martes un segundo mandato ante decenas de miles de seguidores que llenaron el estado más grande del país tras meses de polémica electoral.

Durante la ceremonia, la policía efectuó disparos y empleó gases lacrimógenos en otras partes de la capital, Nairobi, en un intento por impedir que la oposición celebrase manifestaciones pacíficas en memoria de las docenas de fallecidos a manos de la policía y las milicias durante las protestas contra la reelección de Kenyatta. Un testigo presidencial dijo que una persona murió por disparos.

También en la ciudad, las autoridades patrullaron la zona de Jacaranda, donde el principal grupo de la oposición, la Súper Alianza Nacional, convocó a sus partidarios para recordar a los muertos en las protestas postelectorales desde agosto.

La saga electoral de Kenia provocó meses de incertidumbre en el centro económico del este de África. La Corte Suprema anuló los comicios de agosto por irregularidades tras un recurso presentado por el líder opositor, Raila Odinga, y ordenó una nueva votación.

Fue la primera vez que un tribunal anulaba unas elecciones presidenciales en África, y los acontecimientos en Kenia se han seguido muy de cerca en todo el continente tanto por los partidos de la oposición como por los gobernantes.

Odinga y sus partidarios boicotearon la nueva elección el mes pasado alegando que no se habían realizado reformas. Muchos seguidores de la oposición respondieron al llamado del líder para reunirse y recordar a los muertos en meses de disturbios.

Odinga calificó la toma de posesión de Kenyatta de "coronación".

Kenyatta tomó posesión de su cargo empleando la Biblia que ya había usado su padre, Jomo Kenyatta, primer presidente tras la independencia en 1963. Al acto asistieron varios jefes de Estado regionales.