WASHINGTON (AP) — El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, indicó el viernes que prevé nuevos aumentos de la tasa de interés por parte del banco central de Estados Unidos si el crecimiento económico del país conserva su fuerza.

Añadió que la inflación anual se acerca a la meta del 2% fijada por la Fed, pero que no parece probable que lo supere. Esto indica que no prevé la necesidad de acelerar los aumentos de las tasas. Se prevé que la Fed reanudará la elevación de las tasas a fines de septiembre.

Durante la conferencia anual de los jefes de los bancos centrales del mundo en Jackson Hole, Wyoming, Powell dijo que la Fed reconoce que el camino de la inflación, al ser tan incierto, requiere un equilibrio entre el apoyo al crecimiento y las limitaciones.

Powell agregó que el enfoque gradual es la política más prudente para la Fed al tratar de navegar entre los riesgos de elevar las tasas con excesiva rapidez, con lo cual "se acorta innecesariamente el crecimiento" y hacerlo con excesiva lentitud, con lo cual se corre el riesgo de una economía sobrecalentada.

"Mis colegas y yo estudiamos cuidadosamente los datos que nos llegan y elaboramos medidas de política monetaria para apoyar el crecimiento, un mercado laboral fuerte y una inflación cercana al 2%", dijo.

Powell no mencionó las críticas públicas recientes del presidente Donald Trump, quien se opone a elevar los intereses. Trump dijo que la restricción al crédito podría atentar contra el crecimiento que espera prolongar mediante los recortes impositivos del año pasado, la eliminación de normas regulatorias y una renegociación de los acuerdos comerciales internacionales para favorecer a Estados Unidos.

Muchos consideran que las críticas de Trump constituyen una intromisión en la independencia del banco central de toda influencia política. Dos funcionarios de la Fed dijeron el jueves que las críticas del presidente no afectarán sus decisiones sobre las tasas de interés.

Powell tampoco aludió en su discurso a lo que según muchos expertos constituye la amenaza más grave a la economía: la guerra comercial iniciada por Trump con sus socios más importantes, que al prolongarse podría deprimir el crecimiento económico estadounidense y global.

El presidente de la Fed se concentró en las dificultades que enfrenta la institución para fijar políticas relativas a las tasas de interés, en momentos en que la economía sufre cambios que ponen en duda antiguas certezas acerca del nivel al que puede caer el desempleo sin provocar presiones inflacionarias.

Dijo que también existe incertidumbre en cuanto al nivel "neutro" de inflación: el punto en donde las medidas de la Fed relativas a las tasas no estimulan ni limitan el crecimiento económico.