NUEVA YORK (AP) — El presidente del sindicato de peloteros de Grandes Ligas dijo que la cantidad de equipos que atraviesan procesos de reconfiguración, y el monto de agentes libres que no han firmado contratos, representan un riesgo para la integridad del béisbol.

Grandes Ligas, por su parte, de inmediato rechazó las expresiones de Tony Clark.

En una declaración y una entrevista telefónica con The Associated Press el martes, Clark planteó las frustraciones de los más de 100 agentes libres que siguen sin firmar contrato a falta de una semana para iniciar los entrenamientos de primavera.

“Una cifra histórica de agentes libes talentosos siguen desempleados en una industria en la que los ingresos y el valor de los equipos han alcanzado niveles sin precedentes”, dijo Clark en un comunicado. “Los campos de entrenamiento siempre han sido asociados con la esperanza para una nueva temporada. Este año, un número importante de equipos están involucrados en una carrera para ver cuál termina último. Esta conducta es una violación de la confianza entre un equipo y sus fanáticos, y amenaza la integridad misma del deporte”.

Apenas 53 de los 166 jugadores que se declararon agentes libres en noviembre había anunciado pactos hasta el martes, una reducción de los 99 de 158 que tenían contratos para esta época el año pasado. J.D. Martínez, Jake Arrieta, Yu Darvish, Eric Hosmer y Mike Moustakas están entre los peloteros que no han conseguido equipos.

“La emoción y las esperanzas que usualmente se asocian con los campos de entrenamiento parecen estar opacadas por la incertidumbre sobre lo que está pasando, y por qué”, dijo Clark en una entrevista telefónica con AP.

Si bien el sindicato no ha mostrado interés en la sugerencia del agente Brodie Van Wagenen de que los jugadores consideren un boicot de los entrenamientos de primavera, el gremio podría anunciar esta semana que abriría un campamento para agentes libres. Sería algo similar al mismo que operó tras las huelga de siete meses y medio en 1994-95.

Scott Boras, el agente más connotado del deporte, ha tildado la cifra en alza de equipos en reconstrucción como “el cáncer de no competir”.

“Nos encontramos en una coyuntura en la que estamos haciéndonos preguntas que nunca pensamos íbamos a tener que hacer, como ¿qué tal las inquietudes sobre la integridad competitiva del juego como tal?”, dijo Clark a AP.

Grandes Ligas atribuyó la gran cifra de peloteros sin firmar a una mala lectura del mercado. Solo dos agente libres han pactado acuerdos de 50 millones de dólares o más: el jardinero Lorenzo Cain (80 millones por cinco años) con Milwaukee y el primera base dominicano Carlos Santana (60 millones por tres años) con Filadelfia. Además, el jardinero Justin Upton pactó una extensión (106 millones por cinco años) para seguir con los Angelinos de Los Ángeles, en vez de convertirse en agente libre.

“Nuestros equipos están comprometidos con tener un producto ganador para sus fanáticos. Los dueños de equipos son dueños por un motivo: quieren ganar. En el béisbol, es cierto que los equipos pasan por ciclos, con estrategias de varios años con la meta de ganar”, dijo la oficina del comisionado en un comunicado.

Muchos equipos han determinado que solo hay dos fórmulas: gastar con todo o replegarse. Ya sea añadir veteranos que complemente un núcleo joven o traspasar a los jugadores carísimos para comenzar desde cero.

Fue la ruta seguida por los Cachorros de Chicago al ganar la Serie Mundial de 2016 cuatro años después de perder 101 juegos y Houston se alzó con el título el año pasado cuatro años después de perder 111.

“Es común que en este momento del año haya una gran cantidad de agentes libres sin firmar”, agregó Grandes Ligas. “Lo que no es común es que haya algunos de los mejores agentes libres sin firmar, incluso cuando hay recibido ofertas importantes, algunas de nueve cifras. Es la responsabilidad de los agentes de los jugadores evaluar el valor de sus clientes en un mercado fluctuante de agentes libres, basándose en factores como la demanda por esa posición, las estadísticas avanzadas y el impacto del nuevo convenio laboral. Echar la culpa a los equipos por los fracasos de algunos agentes al momento de evaluar el mercado es injusto, inmerecido e inflamatorio”.