CIUDAD DE MÉXICO (AP) — En una sorpresiva decisión, Decio de María presentó su renuncia el viernes presidente de la Federación Mexicana de Fútbol y se anunció que su puesto será ocupado por Yon De Luisa, informó el organismo en un comunicado.

De María, quien asumió el cargo desde agosto del 2015 cuando relevó en el cargo a Justino Compeán, permanecerá en el puesto hasta que concluya el Mundial de Rusia 2018.

La renuncia del dirigente se dio durante la Asamblea de dueños del fútbol mexicano.

*La Asamblea hizo un reconocimiento especial al señor de María por su excelente trabajo y logros alcanzados durante su gestión, así como su contribución al desarrollo y crecimiento del fútbol mexicano", dijo la federación a través de un comunicado.

De Luisa, quien tiene 47 años de edad, fue presidente del club América y es vicepresidente de eventos especiales y deportes de Televisa.

La Federación informó que De Luisa fue elegido por unanimidad.

*El señor de Luisa seguirá también ocupando el cargo de co-director de la candidatura conjunta en México para la Copa del Mundo 2026, justa deportiva internacional que es una prioridad para México y todos los integrantes de nuestra Federación", agregó el organismo.

Antes de ser presidente de la Federación, de María fungió como presidente de la liga mexicana durante tres años.

De María tuvo un mandato que se complicó en los últimos años cuando los dueños de los equipos se dividieron en la lucha por los derechos de televisión de la selección mexicana que eventualmente se quedaron con Televisa.

El anuncio sorprendió porque la asamblea de dueños se reunió para discutir la posibilidad de eliminar el ascenso a partir del próximo año futbolístico. El comité de desarrollo había presentado una propuesta para eliminar el descenso durante cuatro años, algo a lo que De María se opuso abiertamente.

"Yo creo que el espíritu del fútbol es precisamente eso, el subir y bajar, es un principio prácticamente universal, pocas ligas en el mundo no lo tienen”, dijo De María hace un par de semanas.

La posibilidad de eliminar el descenso y el ascenso provocó muchas críticas hacia la federación. Equipos de la segunda división protestaron abiertamente la posibilidad de que se les impidiera ascender porque les afectaría económicamente.

Eventualmente la propuesta no fue aceptada por los cuatro años pero sí se aprobó que en los próximos dos años se incremente el número de equipos en la primera división de 18 a 20. A partir del próximo año, el equipo que descienda podría permanecer en la máxima categoría siempre y cuando pague una suma económica que no fue especificada, la cual sería “utilizada en beneficio de ambas divisiones”, dijo el organismo.

Actualmente en México desciende en el peor equipo luego de seis torneos.

También se informó que el ascenso sólo se le permitirá a los equipos que cumplan con los requisitos del reglamento interno de la Federación Mexicana. Eso también abre la puerta para que el equipo que descienda conserve su lugar en la máxima categoría.

No se dieron a conocer detalles específicos sobre todos los requisitos del reglamento interno, pero en el actual contempla, entre otros, que el equipo que ascienda posea un estadio con una capacidad mínima de 20.000 espectadores. En esta temporada sólo seis equipos de la liga de ascenso cumplen con ese requisito.