SANTIAGO DE CHILE (AP) — Una oleada de ocupaciones feministas en sedes universitarias se ha extendido por planteles de Chile luego de que una alumna denunciara a un profesor por acosarla sexualmente. La acusación envalentonó a otras jóvenes de liceos que enfrentaron a sus compañeros varones por usar camisetas con frases sexistas grabadas en el pecho.

El rechazo a las demostraciones machistas y a la violencia física de hombres hacia mujeres, que en algunos casos pueden derivar en violaciones y feminicidios, se unían el viernes al atardecer en una marcha convocada en el centro de Santiago.

El Ministro de Educación chileno, Gerardo Varela, señaló el viernes que “no hay pretexto en Chile para defender la violencia de género, el acoso, la discriminación”. Agregó que se han distribuido formularios en colegios y planteles para contribuir a la generación de protocolos para mejorar la convivencia en un entorno de respeto.

La ocupación de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile se inició hace 15 días, el 27 de abril, en protesta por la tardanza en investigar una demanda de acoso sexual de una alumna contra un profesor formulada hace poco más de ocho meses y cuyo sumario propuso diez medidas, hasta ahora secretas, unos días antes de la ocupación del plantel.

La ocupación es sostenida mayoritariamente por mujeres. Otros relatos de abusos o acosos sexuales han ido apareciendo en otras universidades, cuyas alumnas a su vez han ido ocupando sus escuelas o facultades, como la Universidad de Playa Ancha, en el vecino puerto de Valparaíso, o la Austral, en el sur del país.

El rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi, reelecto en la víspera, declaró: “lo fundamental es entender que estamos abriendo quizás otra forma en que la sociedad entienda y valore lo que es un hombre, una mujer, y lo que son los géneros, y eso va a cambiar la sociedad”.

Más de un centenar de alumnas de tres liceos femeninos del centro de Santiago marcharon en la víspera hasta el frontis del Instituto Nacional --una escuela pública simbólica por formar políticos, profesionales y hasta presidentes del país-- para encarar a los adolescentes del último año de escuela secundaria que usaron camisetas con leyendas ofensivas.

Catalina Martínez, dirigente del liceo Carmela Carvajal, dijo que realizaron “una crítica al liceo como institución y como formador de hombres jóvenes machistas y que en cierta forma nos degradan todos los días a nosotras como mujeres”.

Vicente Salinas, dirigente estudiantil del Instituto Nacional, dijo a la prensa que sus compañeros estaban “arrepentidos” y expresaron como Centro de Alumnos su apoyo a las compañeras que protestaron.