PHOENIX (AP) — Un hombre que fue extraditado a Estados Unidos desde México esta semana se declaró inocente de cargos de haber matado a un agente de la Patrulla Fronteriza en Arizona hace ocho años.

Registros de la corte indican que Heraclio Osorio Arellanes hizo su declaración de inocencia el miércoles por la tarde durante una comparecencia en una corte federal de distrito de la ciudad de Tucson, Arizona. Su juicio se programó para el 11 de septiembre.

Osorio Arellanes fue detenido por las autoridades mexicanas el 12 de abril de 2017 y enfrenta cargos como homicidio en primer grado.

El sospechoso es una de siete personas acusadas por el homicidio del agente de la Patrulla Fronteriza, Brian Terry, de 40 años, ocurrido en 2010 en el norte de Nogales.

El homicidio de Terry reveló el operativo “Rápido y Furioso”, en el que los agentes federales de Estados Unidos permitieron que criminales compraran armas de fuego con la intención de traficarlas a las organizaciones delictivas. Sin embargo, el Departamento de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos perdió el rastro de la mayoría de las armas, incluidas dos que se encontraron en la escena del homicidio de Terry.

El operativo desató una serie de críticas en contra el gobierno del entonces presidente Barack Obama y provocó que la familia del agente interpusiera una demanda.

Terry formaba parte de un equipo de cuatro hombres de una unidad élite de la Patrulla Fronteriza en el sur del desierto de Arizona que estaba en una misión para encontrar a los miembros de un grupo de “estafadores” que robaban a narcotraficantes. Se enfrentaron a un grupo y se identificaron como agentes de la policía en su intento por arrestarlos.

Los hombres se rehusaron a detenerse y provocaron que un agente comenzara a dispararles perdigones. Los sospechosos respondieron con disparos de un fusil de asalto AK-47. Terry recibió un tiro en la espalda y falleció al poco tiempo.

Tres de los seis acusados del homicidio del agente fronterizo se han declarado culpables y dos fueron sentenciados tras un juicio. El último de los siete, Jesús Rosario Favela Astorga, fue arrestado en octubre y todavía no ha sido procesado.