MIAMI (AP) — Desde el día en 1959 que agentes del gobierno cubano chantajearon a su padre —lo que lo llevó a suicidarse_, Gustavo Villoldo se ha dedicado a luchar contra Fidel Castro, incluida su participación como copiloto de un bombardero B-26 durante la fracasada invasión de Bahía de Cochinos, su infiltración en la isla a nombre de la CIA varias veces y el rastreo de Ernesto "Che" Guevara en Bolivia en 1967.

Ahora, a los 78 años, Villoldo acaba de tener otro enfrentamiento con el gobierno cubano, esta vez con una posibilidad tentativa de éxito: Villoldo y familiares de otros dos hombres —el estadounidense Bobby Fuller y el cubano Aldo Vera— ganaron cada uno demandas separadas en la Florida por millones de dólares por daños y perjuicios contra el gobierno cubano, que nunca ha respondido a las demandas.

"Para mí, el dinero en esta caso no significa nada. La tragedia de mi familia es algo sagrado", dijo Villoldo en una entrevista reciente. "Yo sigo combatiendo contra Castro en otro escenario".

Sin embargo, la lucha ahora es menos con Cuba que con los bancos norteamericanos donde el Tesoro de Estados Unidos congeló activos que las familias ahora quieren que se confisquen. Los bancos se resisten a entregar el dinero, insistiendo en que las familias no han probado que se les debe permitir tomar el control de los fondos.

Previamente este año, el juez federal de distrito Alvin Hellerstein, de Manhattan, falló que las decisiones de la Florida deben cumplirse para que los abogados de Villoldo y los otros demandantes puedan tener acceso a cuentas vinculadas con Cuba en 19 bancos, entre ellos Bank of America, Barclays Bank, Citibank, Wells Fargo y JPMorgan Chase.

"Los fallos del tribunal de circuito de la Florida a favor de los demandantes y contra Cuba deben cumplirse absolutamente", escribió Hellerstein en su orden del 22 de agosto.

En juego están 3.500 millones de dólares. Las familias han acordado compartir cualquier cantidad de dinero que salga de las cuentas en Nueva York.

El abogado de Villoldo, Andrew Hall —quien en su momento representó a John Erlichman, figura del escándalo Watergate, y a familias de marinos estadounidenses que perdieron la vida en el ataque terrorista contra el barco USS Cole terror— dijo que el fallo de Hellerstein fue un parteaguas en el caso. La cantidad de dinero en las cuentas y a nombre de quién están es información secreta del sumario, y la interrogante jurídica ahora es si el dinero pertenece realmente a Cuba.

"Esa es la batalla: ¿Es el dinero del gobierno cubano o de alguien más?", dijo Hall. "Esta es la luz verde que nos abre la puerta".

El dinero fue retenido por el Departamento del Tesoro mientras era transferido electrónicamente a través de bancos de Nueva York entre entidades en Cuba y bancos en otros países.

Sobre la base de los fallos judiciales hasta el momento, Hall calcula que los bancos pudieran entregar más de 20 millones de dólares durante los próximos seis meses. Pudieran obtenerse otros 20 a 40 millones de dólares, dijo, en dependencia de próximas decisiones judiciales sobre precisamente cuándo una transferencia electrónica de fondos (EFT) debe considerarse propiedad cubana y confiscarse.

En octubre, el Tribunal Federal de Apelaciones del Segundo Circuito falló que las EFT eran objeto de confiscación sólo si la propia Cuba, o una entidad estatal, transferían los fondos directamente al banco. Abogados de las partes todavía tratan de entender las consecuencias del fallo. James Kerr, abogado de varios grandes bancos, sugirió que no debe entregarse de inmediato ningún dinero a Villoldo y las otras familias.

Hall dijo que habrá más intentos de confiscar dinero de entidades que tienen vínculos financieros con Cuba para cumplir los fallos judiciales. Un intento reciente, dijo, fue tratar de confiscar en 2013 un avión propiedad de Cuba que llevaba al presidente venezolano a Nueva York para una reunión de las Naciones Unidas. El avión se desvió después que la información se conoció.

"Hay muchas personas que están haciendo negocios con Cuba de formas interesantes que creo las colocan en posición de responsabilidad en esto", dijo. "Mucha gente se va a molestar".

A la hermana de Fuller se le otorgaron 454 millones de dólares en daños y perjuicios contra Cuba por su arresto y tortura en 1960 por lo que denominó "actividades contrarrevolucionarias". Fuller tuvo un juicio de 15 minutos, fue condenado rápidamente y ejecutado por un pelotón de fusilamiento en octubre de 1960.

La familia de Vera ganó un fallo de 49,3 millones de dólares contra agentes cubanos que supuestamente lo abatieron a tiros en Puerto Rico en 1976. Los Vera dicen que él fue un alto funcionario policial cubano que desertó e intentó organizar un grupo político anticastrista en Puerto Rico.

Villoldo ha recibido varias amenazas de muerte a lo largo de los años, entre ellas una en Bolivia en 2003, cuando planeaba regresar para ubicar los restos de Guevara, para que Castro no pudiera sacarles provecho. A finales de los años 1990, una de sus hijas testificó durante el juicio de su demanda que un grupo de hombres armados se acercó a su casa en Miami a las 2 de la madrugada. Nadie resultó lesionado.

Villoldo dice que durante todo este tiempo nunca ha olvidado lo que su padre dijo antes de suicidarse.

" 'Quiero que te ocupes de la familia' ", dice Villoldo que le dijo su padre. "Para mí, esta es mi vida. Esto es algo que tengo que hacer".

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Curt Anderson está en Twitter en http://twitter.com/Miamicurt