SANTIAGO DE CHILE (AP) — La cancillería argentina manifestó el martes a Chile “su grave preocupación” por los hechos de violencia y vandalismo que sufrió su sede diplomática en Santiago de Chile, cuando un grupo de encapuchados intentó invadir al lugar y arrojó piedras y objetos incendiarios para demandar justicia por la muerte del joven argentino Santiago Maldonado.

El canciller chileno Heraldo Muñoz expresó rápidamente “la solidaridad y la pena que siente el gobierno de Chile por este ataque de vándalos” al recinto diplomático argentino “muy particularmente porque las embajadas son inviolables”, añadió.

La víspera alrededor de un centenar de manifestantes se reunió en la Plaza Italia y comenzó a gritar en demanda de justicia por la muerte de Maldonado. Algunos encapuchados se dirigieron al recinto diplomático, objetos encendidos y lograron abrir las enormes rejas que custodian las oficinas del consulado y residencia del embajador argentino en Santiago.

Otros sujetos pintaron los muros con las leyendas como “Ni perdón ni olvido” y “Santiago Maldonado Presente”, informó el comandante de la policía, Mauricio Lermanda.

En las cercanías la policía detuvo a dos manifestantes.

La breve nota de la cancillería argentina indicó que se “dañaron y rompieron parte del inmueble de la sede diplomática argentina”.

Maldonado desapareció el 1 de agosto durante una manifestación de indígenas mapuches en el sur argentino que fue reprimida por una fuerza federal y desató masivas protestas demandando su aparición. La semana pasada fue hallado su cadáver. La justicia intenta determinar las causas de su muerte.