WASHINGTON (AP) — Familiares de veteranos de guerra navajos a los que se homenajeó el lunes en la Casa Blanca reaccionaron con estupor ante el hecho de que el presidente Donald Trump aprovechara la ocasión para lanzar una pulla política a una senadora demócrata, denigrando su trabajo con un código indescifrable que ayudó a Estados Unidos a ganar la Segunda Guerra Mundial.

Trump recordó un apodo con que se refería a la senadora Elizabeth Warren durante la campaña electoral: Pocahontas. Dijo a los tres veteranos navajo en el escenario que sentía por ellos un afecto que no siente por Warren.

"Eso estuvo fuera de lugar", dijo Marty Thompson, sobrino nieto de uno de los navajos. "Puede decir lo que quiera cuando está en sus asuntos presidenciales entre su gente, pero cuando rinde homenaje a los veteranos o cualquier clase de gente, tiene que madurar y dejar de decir esa clase de cosas".

Pocahontas es una conocida figura histórica que buscó puentes entre su tribu pamunkey y los colonos británicos del siglo XVII en lo que hoy es Virginia, pero el Congreso Nacional de Indios Estadounidenses dice que Trump utiliza el nombre como término despectivo y la declaración provocó reacciones adversas inmediatas de indios y políticos.

“Nuestra nación tiene una deuda de gratitud con los codificadores navajo cuyo valor, destreza y tenacidad ayudaron a asegurar nuestra victoria decisiva sobre la tiranía y opresión en la Segunda Guerra Mundial”, tuiteó el senador republicano John McCain, un veterano condecorado de la guerra de Vietnam. “Politizar estos auténticos héroes estadounidenses es un insulto a su sacrificio”.

La vocera presidencial Sarah Huckabee Sanders dijo que el uso racista del nombre "sin duda no fue la intención del presidente".

Trump hizo sus declaraciones de pie frente al retrato del presidente Andrew Jackson, el cual colgó en la Oficina Oval en enero. Trump admira el populismo del séptimo mandatario en la historia del país, pero Jackson es una figura detestada entre los indígenas, a los que despojó de sus tierras en el sur.

La Navajo Nation _el territorio indígena semiautónomo que cubre parte de los estados de Arizona, Nuevo México y Utah_ insinuó que la declaración de Trump del lunes fue un ejemplo de "falta de sensibilidad cultural" y decidió mantenerse al margen de "la actual disputa entre la senadora y el presidente Trump".

"Todas las naciones indígenas aún luchan en contra de las referencias desconsideradas a nuestro pueblo. Los prejuicios que enfrentan los indígenas estadounidenses son un desafortunado legado histórico", dijo el presidente de la Navajo Nation, Russell Begaye, a través de un comunicado. Añadió que los indígenas navajo _la etnia nativa estadounidense más numerosa del país_ sigue sintiéndose honrada por el reconocimiento a los codificadores en la Casa Blanca.