PARÍS (AP) — Rodeado por pirotecnia y un estadio repleto, Neymar salió a la cancha para ofrecer a los hinchas el espectáculo que querían ver: el futbolista más caro de la historia vestido con la camiseta de Paris Saint-Germain.

Aunque para verlo jugar en un partido tendrán que esperar otra semana.

El astro brasileño deleitó a los fanáticos el sábado en su presentación en el estadio Parc des Princes, donde realizó trucos con el balón, lanzó besos y tiró una camiseta a las gradas.

Neymar no pudo jugar en el primer partido de PSG en la temporada de la liga francesa, que terminó en un triunfo por 2-0 sobre el recién ascendido Amiens, porque el club no registró a tiempo su transferencia internacional ante la liga. El delantero fue transferido oficialmente del Barcelona el jueves por 222 millones de euros (262 millones de dólares), la cifra más cara en la historia.

Después de 24 minutos en la cancha, Neymar se retiró a la tribuna para dejar el escenario a sus nuevos compañeros, que no tuvieron muchos problemas para superar al Amiens.

De todas formas, este no es el tipo de partido para el que PSG gastó una fortuna para adquirir al jugador de 25 años. La expectativa es que Neymar ayude al equipo francés a alcanzar la cima del fútbol europeo conquistando la Liga de Campeones, que comienza en septiembre.

PSG indicó que Neymar hubiese estado en la alineación de haber presentado el documento a tiempo, y el brasileño había dicho en la víspera en una conferencia de prensa que estaba listo para jugar.

Así que los hinchas tuvieron que conformarse con la breve exhibición que brindó con el balón.

“Estoy feliz por estar aquí, quiero ganar muchos trofeos con ustedes. Necesitaré su respaldo”, dijo Neymar al público en portugués.

Sólo dijo una frase en francés, “Paris est magique (París es mágico)”, antes de hacer trucos con el balón.

Se prevé que el goleador debute en la segunda fecha contra Guingamp el 13 de agosto.

El club dijo que vendió más de 10.000 camisetas del PSG con el nombre de Neymar el viernes, muchas por más de 100 euros cada una. El sábado impuso un límite de una camiseta por persona.