ASUNCIÓN (AP) — El Senado de Paraguay aprobó el jueves un proyecto de ley para que el Ministerio de Salud evalúe la producción local de aceite de marihuana para el tratamiento de algunas enfermedades neurológicas.

La iniciativa fue aprobada sin oposición y pasó a la cámara de Diputados, que no tiene tiempo límite para analizarla, modificarla, aprobarla o rechazarla.

Desde julio pasado, el gobierno autorizó a un laboratorio paraguayo la importación desde Estados Unidos del aceite de cannabis para mitigar los síntomas de enfermedades como artrosis, epilepsia refractaria, autismo, parkinson, alzheimer y artritis, entre otras. El legislador Fernando Silva, del opositor Partido Liberal, argumentó que existe "una búsqueda incesante del conocimiento científico al servicio de la humanidad"

"Se procura establecer un marco regulatorio para la investigación médica y científica del uso medicinal, terapéutico y paliativo del dolor, de la planta de cannabis y sus derivados, garantizando y promoviendo el cuidado integral de la salud. No se aprueba el cultivo personal, sino controlado", dijo.

Por su parte, la senadora Desireé Masi comentó que si bien "estoy de acuerdo con el proyecto, espero que exista el presupuesto necesario para adquirir la tecnología adecuada para la elaboración del producto".

La organización no gubernamental "Mamá Cultiva" informó que 60 personas con enfermedades neurológicas están registradas para recibir el aceite con ayuda gubernamental o de manera privada.

El exjefe antidrogas, Luis Rojas, dijo a The Associated Press que Paraguay es el segundo mayor productor ilegal de marihuana en Latinoamérica detrás de México, pero precisó que “el agente psicoactivo tetrahidrocannabinol (THC) se encuentra, en general, en las plantas paraguayas solo en un 7% mientras que en cultivos de México o Afganistán está en un 10% y en los cultivos hidropónicos de Holanda llega a 13 y 16%".

En Paraguay está prohibida la producción y comercialización de drogas, pero la misma ley autoriza el consumo de hasta dos gramos de cocaína y diez de marihuana, produciéndose una contradicción jurídica.