PYEONGCHANG, Corea del Sur (AP) — Esta vez, Ester Ledecka se encontraba en su competición predilecta. Y nadie debe sorprenderse por el hecho de que haya conseguido otro oro.

La estrella checa completó un par inédito de preseas doradas, al imponerse el sábado en el eslalon gigante sobre snowboarding en paralelo. Siete días antes, había dado la campanada al triunfar en el supergigante del esquí alpino.

Ledecka llegó a Pyeongchang como la mejor del ranking en snowboarding. Pero en el esquí nadie la consideraba candidata, sino hasta ahora. Se marchará de Corea con dos medallas de oro colgadas al cuello.

“Sólo llegué aquí y, de pronto, apareció la chica del snowboard. Simplemente competí con confianza, disfruté la carrera y me divertí”, relató Ledecka.

La checa superó a la alemana Selina Joerg por 46 centésimas de segundo. Fue un margen mucho más cómodo que el de una centésima que marcó su triunfo inesperado en el supergigante con esquíes.

Incluso Ledecka lució atónita al conocer el resultado de aquella competición. Pensaba que había un error.

En el snowboarding, donde las pruebas suelen decidirse por milésimas de segundo, Ledecka dominó. Logró el mejor tiempo de la eliminatoria. Ganó las tres carreras por 71, 97 y 46 centésimas.

No obstante, la última se definió cuando su rival se salió de la pista.

Aquí no hubo sorpresa. Ledecka sólo levantó un puño y abrazó a Joerg para felicitarla.

No obstante, reconoció que después de lo conseguido con los esquíes, sentía algo de presión.

“La gente me recordaba. ‘Sí, eres la esquiadora, lograste un gran éxito’”, explicó. “Eso fue bueno, pero yo pensaba ‘ahora tengo que cambiar y ganar también en el snowboard’”.

Se preguntó a Justin Reiter, el entrenador de Ledecka en la tabla, si esta hazaña sería repetible.

“Lo que vieron acá pasa sólo una vez en la vida”, respondió.