CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El presunto líder de una pandilla de distribuidores de drogas y otras siete personas murieron el jueves en un sangriento tiroteo en el sur de la Ciudad de México, que en gran medida no ha padecido la violencia relacionada con el narcotráfico.

La balacera a mediodía y el cierre de caminos con autobuses incendiados aparentemente para impedir el acceso de las autoridades crearon una escena que resulta cotidiana en otras ciudades mexicanas controladas por los cárteles, pero que es inusual en la capital del país.

Los infantes de Marina apoyaban a los agentes federales que investigaban a la pandilla cuando fueron atacados a tiros, indicó la Armada en un comunicado. Marinos con equipo de combate resguardaron un perímetro de varias cuadras.

Dieciséis personas estaban detenidas bajo cargos de sabotaje y daños en propiedad ajena relacionados con los bloqueos, indicó la Procuraduría de Justicia de la ciudad.

El grupo delictivo operaba en las delegaciones Tláhuac e Iztapalapa, del sur y el este de la ciudad respectivamente, donde distribuía drogas y efectuaba secuestros, extorsiones y homicidios, señaló la Armada.

Las autoridades identificaron al líder de la banda como Felipe de Jesús “N” y no dieron el nombre de la pandilla. Medios locales lo llaman “El Ojos” y dicen que encabezaba el “cártel de Tláhuac”.

El jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, un aspirante a la presidencia del país y un prolífico usuario de las redes sociales, no había comentado sobre el incidente para la tarde del jueves. Sin embargo, Mancera retuiteó una alerta por fuertes lluvias en el mismo vecindario que la pandilla presuntamente controlaba.