YANGON, Myanmar (AP) — Un juez en Myanmar postergó el veredicto para dos periodistas de Reuters acusados de posesión ilegal de documentos oficiales, un caso que ha despertado preocupaciones sobre la falta de libertad de prensa en el país asiático.

El veredicto se iba a dictar el lunes pero fue postergado hasta el 3 de septiembre. El juez que anunció el aplazamiento dijo que el juez titular Ye Win no podría asistir porque estaba enfermo desde el viernes.

Kyaw Soe Oo y Wa Lone se han declarado inocentes de las acusaciones, que conllevan una pena de hasta 14 años de cárcel. Fueron arrestados en diciembre y llevan detenidos desde entonces pues se les negó el derecho a pagar fianza.

Los reporteros insisten en que los documentos fueron plantados por la policía, en represalia por haber reportado sobre la represión de los rohinya en el estado de Rakhine.

“No tendremos miedo por la decisión o situación en la que estamos”, dijo Wa Lone cuando fue anunciado el aplazamiento. “Eso porque la verdad está de nuestro lado”.

Reuters expresó su frustración al no ofrecerse el veredicto en la fecha en que estaba programado.

“Wa Lone y Kyaw Soe Oo ya han pasado más de ocho meses en prisión basado en acusaciones de un crimen que no cometieron”, dijo la agencia de noticias internacional en un comunicado. “Estamos ansiosos de recibir el veredicto la próxima semana, cuando realmente esperamos que sean absueltos y reunidos con sus familias”.

Unos 700.000 rohinya huyeron al país vecino de Bangladesh después de que comenzaran a tomar medidas severas el pasado agosto y el ejército de Myanmar fuera acusado por grupos defensores de derechos humanos y expertos de la ONU de cometer enormes violaciones a los derechos humanos, incluidos limpieza étnica y, posiblemente, genocidio.

Los dos reporteros de Reuters investigaban la muerte de 10 rohinya a manos de soldados, policías y civiles budistas. En un inusual caso de fuerzas de seguridad sancionadas por asesinatos extrajudiciales, el gobierno de Myanmar anunció después que siete soldados fueron sentenciados a 10 años en prisión con trabajo forzado debido a los asesinatos.

El gobierno ha negado abusos más extensos, pero todavía restringe el acceso en Rakhine. Insiste que las medidas severas fueron una respuesta justificada a los ataques coordinados por parte de los milicianos rohinya que mataron a una docena de empleados de seguridad.

Kyaw Soe Oo, de 28 años, y Wa Lone, de 32, dijeron haber sufrido un trato duro durante sus primeros interrogatorios. Fallaron en contra de sus varias apelaciones para pagar una fianza.

El caso ha disipado la esperanza de una nueva era de libertad de expresión bajo el gobierno de Aung San Suu Kyi, cuyo partido Liga Nacional para la Democracia entró al poder en 2015 después de cinco décadas de control militar.