PYEONGCHANG, Corea del Sur (AP) — Se ha ido ya más de la mitad de estos Juegos Olímpicos, y Rusia sigue esperando su primera medalla de oro. Se trata de una experiencia inusitada para un país que lideró el medallero como anfitriona hace cuatro años en Sochi, donde cosechó 13 preseas doradas.

Dos de esas medallas han sido invalidadas, por un escándalo de dopaje A raíz de aquel caso, Rusia ni siquiera participa con su nombre en Pyeongchang.

En el muro de la oficina de la delegación de los “Deportistas Olímpicos de Rusia” en estos juegos hay un pizarrón titulado “nuestro podio”. En éste, se han adherido fotografías de los medallistas rusos, bajo imágenes de medallas de oro, plata y bronce.

La columna del oro está vacía.

“Nos gustaría llenar esa parte del cuadro, tener un número que no sea cero”, reconoció el domingo el jefe de la delegación Stanislav Pozdnyakov. “Pienso que buscamos el oro de manera justificada”.

Tradicionalmente, los rusos consideran que el medallero es lo más relevante de los Juegos. Siempre buscan “ganar los Juegos Olímpicos”. Pero hasta el domingo por la tarde, sólo acumulaban dos medallas de plata y siete de bronce.

Y como en buena parte del mundo, el número de medallas de oro pesa más en Rusia que el total de preseas en el medallero. Así que los Deportistas Olímpicos de Rusia se ubican actualmente debajo de Bielorrusia y Gran Bretaña.

Un motivo de esta falta de títulos es que el Comité Olímpico Internacional se negó a invitar a decenas de deportistas rusos, bajo el argumento de que no había certeza de que estuvieran al margen de un amplio programa de dopaje.

Entre los ausentes figuran varios campeones de 2014, incluido el esquiador de fondo Alexander Legkov y Alexander Tretiakov, quien compite en el skeleton, así como grandes patinadores de velocidad y biatletas. Ello ha obligado a que algunos rusos menos conocidos ocupen el lugar de los líderes de la delegación.

Entre ellos figura Alexander Bolshunov, esquiador de fondo de 21 años, quien se quedó con el bronce en la prueba de velocidad, perdiéndose el oro por 1,36 segundos.

Pozdnyakov dijo que Bolshunov y otros que practican su disciplina son parte de una nueva generación de deportistas rusos, con miras a los Juegos de 2022 en Beijing.

“Muchos líderes de nuestro equipo no fueron invitados a los Juegos, y fueron reemplazados por jóvenes deportistas que apenas ayer estaban en categorías juveniles”, comentó. “Estos chicos han ganado medallas de bronce, así que, desde nuestra perspectiva, ése es el principal logro de esta semana”.