BEDMINSTER, Nueva Jersey, EE.UU. (AP) — El presidente Donald Trump lució su gorra roja con la frase “Hagamos grande a Estados Unidos otra vez” el sábado en el US Open femenino que se disputa en su club de golf de Nueva Jersey, cerca de donde decenas de manifestantes y simpatizantes suyos ondeaban banderas y sostenían carteles.

A su llegada el mandatario fue recibido con vítores y aplausos, y saludaba al público desde un palco especial.

Los espectadores se reunieron cerca de donde Trump tiene una residencia en el club, el cual cuenta con 243 hectáreas (600 acres) de colinas en medio de terrenos agrícolas.

Dentro del club, los partidarios del presidente portaban banderas estadounidenses y otras con la frase “Hagamos grande a Estados Unidos otra vez”, al tiempo que vitoreaban “¡Hey, Trump, te amo!” y “¡Te queremos Donald!”

El letrero de un manifestante ubicado afuera del campo decía “Estados Unidos perdió, Putin ganó”, una aparente referencia a la investigación de un fiscal especial sobre la intromisión rusa en los comicios presidenciales estadounidenses.

Algunos partidarios y detractores de Trump mostraron cortesía entre sí.

Anne Burke, que portaba una camiseta de Trump, y la manifestante Domaine Leveille, que traía una camisa de respaldo a la candidata demócrata Hillary Clinton, charlaron un rato antes de estrecharse las manos.

Trump, que estuvo acompañado por su hijo Eric y su nuera Lara, se ponía de pie periódicamente y saludaba a sus partidarios.

“Simplemente es una experiencia divertida”, dijo Tom Palmer, un espectador de 28 años, quien consideró que la presencia del mandatario en el torneo era “un beneficio extra”.

Pero otros no estaban tan contentos.

Ed Riley, de 75 años, dijo que era “un poco una distracción”. Indicó que las competidoras en el 16vo hoyo cerca de donde Trump veía el torneo tuvieron que hacer sus golpes de salida en medio de aplausos para él.