BUENOS AIRES (AP) — Una réplica del monumento a Ana Frank, la niña cuya tragedia simboliza a las 1,5 millones de pequeñas víctimas del Holocausto judío, fue inaugurado el miércoles en Buenos Aires justo en coincidencia con el Día Internacional de los Derechos Humanos.

En la escultura, idéntica a la emplazada frente al museo de Ana Frank en Amsterdam, la niña está representada de cuerpo entero, portando una maleta a cada lado y con la mirada perdida en el horizonte.

La obra, donada por la embajada del Reino de los Países Bajos, fue descubierta en la plaza Reina de Holanda, en el barrio de Puerto Madero, con la presencia de representantes de la comunidad holandesa, autoridades locales y referentes de organismos de derechos humanos.

"Si hay un lugar en el mundo en el que uno quisiera estar en el Día Internacional de los Derechos Humanos es en Buenos Aires", expresó el rabino Awraham Soetendorp, sobreviviente del Holocausto y actualmente un renombrado activista por los derechos humanos.

"Las chances para que yo no esté hoy parado acá eran muy grandes, y mi destino hubiera sido el mismo que de Ana y de otros 1,5 millones de bebés judíos que fueron asesinados si no fuera por el poder de la compasión", destacó el activista, quien se fundió en un emotivo abrazo con una integrante de Madres de Plaza de Mayo presente en la ceremonia.

Ana Frank tenía 3 años cuando junto a su familia tuvo que escapar de la Alemania nazi. Durante los dos años que estuvo escondida en una casa de Amsterdam escribió un diario íntimo que tras su muerte se ha convertido una referencia histórica de los horrores del Holocausto con más de 3 millones de copias vendidas en todo el mundo.

"Ana Frank fue una heroína. Honrarla es mostrarle a las jóvenes generaciones que ellos también puede luchar contra el autoritarismo y la injusticia", dijo Hernán Lombardi, ministro de Cultura de Buenos Aires.