ANGORE ADDA, Pakistán (AP) — Las fuerzas armadas de Pakistán dijeron el miércoles que instalar una nueva cerca y puestos de guardias en la frontera con Afganistán ayudará a prevenir ataques extremistas en los dos países, pero las medidas han enfurecido al gobierno en Kabul, que no reconoce la demarcación como una frontera internacional.

El mayor general Nauman Zakaria, comandante de la región tribal de Waziristán del Sur, les dijo a reporteros durante una visita a la frontera que una vez la cerca sea completada, ningún “terrorista” va a poder usar el suelo afgano o pakistaní para lanzar ataques a través de la frontera. Pakistán comenzó a construir la cerca en junio.

En un puesto desde el que se ven aldeas afganas al otro lado de la frontera, Zakaria dijo que los soldados y fuerzas paramilitares habían derrotado a extremistas lanzando varias operaciones en la atribulada región, que era un bastión de Al Qaida y el Talibán, además de pandillas criminales.

El presidente estadounidense Donald Trump ha reiterado acusaciones de Washington de que Pakistán hace caso omiso a grupos extremistas que lanzan ataques en Afganistán desde su territorio, algo que Islamabad niega. Kabul ha hecho las mismas acusaciones y ha objetado a la construcción de la cerca fronteriza.

Los dos países están separados por la Línea Durand de 2.400 kilómetros (1.500 millas) trazada por el gobierno colonial británico en 1896. Kabul no la reconoce como frontera internacional, lo que causa fricciones entre los dos vecinos. Pakistán dice que Afganistán tiene ambiciones territoriales. La línea pasa por territorio pashtun, dividiendo familias y tribus entre los dos países.