El US Open marcará el debut en torneos del Grand Slam para un reloj que impondrá límite en el tiempo que puede tomarse un tenista para realizar el servicio. El dispositivo podría volverse parte de la normalidad de los torneos de la gira a partir del año próximo.

Y cualquier controversia en torno de esta innovación involucra inevitablemente a Rafael Nadal y a Novak Djokovic.

Se trata de dos de los mejores jugadores de la historia y de dos de los más lentos en poner la pelota en juego después de un punto. Djokovic suele rebotar incesantemente la pelota antes de servir. Nadal sigue todo un ritual, que incluye tocarse la nariz, mesarse los cabellos, sujetarse los pantaloncillos y realizar otros movimientos.

Y aunque ninguno de los dos astros está encantado por la imposición del límite de 25 segundos antes de realizar el primer saque, ambos parecen resignados a cumplir con un cambio que busca agregar uniformidad y restar aburrimiento al deporte en que han conquistado 30 cetros del Grand Slam en individuales de manera combinada.

“Sólo necesito ser más rápido”, comentó Nadal.

Djocovic restó también interés a la modificación. “Me siento bastante cómodo con esto”, dijo.

Ambos tuvieron la oportunidad de comprobar cómo funcionará este mundo más regulado y estricto durante una serie de pruebas en torneos de canchas duras que se efectuaron en el último par de meses, como antesala al Abierto de Estados Unidos.

“Algunos de los tenistas pensarán que esto va dirigido específicamente contra ellos”, reconoció Gayle Bradshaw vicepresidente ejecutivo de reglamentos y competencias en la Gira de la ATP.

En referencia a Nadal y Djokovic, Bradshaw añadió: “Se adaptarán. Y creo que para Rafa esto será benéfico, porque terminará desgastando al rival”.

La Asociación de Tenis de Estados Unidos, la ATP y la WTA dan seguimiento a la reacción de jugadores, aficionados y periodistas ante el nuevo sistema. Hasta ahora, la mayoría de los comentarios de los tenistas ha resultado positiva. Otros han reaccionado con indiferencia, aunque Serena Williams manifestó su inconformidad.

“No soy una gran fanática de esto, en absoluto”, dijo la estadounidense.

En cambio, Andy Murray consideró adecuado el cambio.

“Uno está al tanto de esto y lo nota. Creo que es algo positivo”, afirmó el británico, tres veces monarca de torneos majors. “Es una de esas cosas que resultan muy estúpidas en el tenis. En cierto modo, se esperaba que los jugadores contaran los 25 segundos en su cabeza.. ¿Cómo se supone que van a saber cuánto tiempo se están tomando realmente?”.

John Isner y otros notaron que ahora llegan a la línea para hacer el saque y se dan cuenta de que tienen todavía bastante tiempo restante _a veces 10 segundos o incluso más. Ello les permite darse un respiro o pensar cómo afrontarán el punto siguiente.

“No me sentí apresurado en modo alguno”, dijo el estadounidense. “Tal vez esto puede incluso frenarte”.

Así, el reloj habría tenido una consecuencia indeseable durante los tres torneos de hombres donde se utilizaron los relojes: partidos más largos. La muestra es pequeña por ahora y, desde luego, todo depende de particularidades de cada partido _casi 30% más de los encuentros se fueron a 7-5 o a un tiebreaker en el tercer set en 2018, en comparación con las cifras de 2017 en dichos certámenes.

Pero el tercer set duró un promedio de cinco minutos más este año que el anterior. El primer set duró casi minuto y medio más, y el segundo resultó un minuto más breve.

En los torneos de la ATP y WTA con el reloj, los encargados de realizar el saque recibieron 74 advertencias. Otras nueve se dirigieron a los jugadores que debían recibir el servicio.

Es posible que los relojes se vuelvan más comunes a partir del próximo año.

El tiempo que se toman los jugadores entre cada punto ha sido tema de discusión desde hace tiempo. En otros deportes han surgido muestras de preocupación por la lentitud del ritmo en que se desarrollan los partidos, al considerar que ello deriva en la pérdida de televidentes actuales, que prestarían atención durante periodos más breves.

Las Grandes Ligas han buscado limitar el número de visitas al montículo durante un juego de béisbol, han intentado reducir el tiempo que transcurre entre un inning y el otro, y avanzarían hacia la implementación de un reloj que fije un tope en los segundos que se toma el pitcher para hacer su lanzamiento.

“Esto simplemente hace todo más transparente, un poco más visible”, opinó David Brewer, director del US Open. “Los espectadores estadounidenses están acostumbrados al reloj de disparo (en el basquetbol). En realidad, esperan este tipo de cosas”.

Hay ya un límite de tiempo en el tenis, pero queda a discreción del juez de silla, porque nadie _empezando por los jugadores_ sabe exactamente cuántos segundos han pasado. Ahora ello será evidente para todos.