WASHINGTON (AP) — Después de tratar de establecer vínculos estrechos con Myanmar durante cinco años, Estados Unidos dio el jueves un paso atrás y agregó a un alto general birmano a su lista negra por su papel en las atrocidades contra musulmanes rohinya.

La nueva sanción es la respuesta más fuerte que Estados Unidos ha dado hasta ahora a lo que llama "limpieza étnica" en la zona occidental del país del sureste asiático.

En total, el gobierno de Trump anunció castigos contra 13 personas en diversas partes del mundo. Algunos de los sancionados son: el ex presidente de Gambia, la hija del fallecido dictador de Uzbekistán y el hijo del ministro de Justicia de Rusia. Las sanciones fueron aplicadas por primera vez conforme una ley del 2016, que lleva el nombre de un abogado ruso que murió en prisión y que permite que el Departamento del Tesoro castigue a funcionarios en cualquier parte del mundo por violaciones de derechos humanos o corrupción.

La inclusión del general birmano Maung Maung Soe a la lista negra quizás fue la decisión más espectacular en términos de política exterior. Washington aflojó paulatinamente las sanciones políticas y económicas en contra de Myanmar a partir del 2012 para premiar al país por su cambio hacia la democracia, después de décadas de gobiernos militares. Los vínculos se ampliaron cuando la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi asumió el poder.

Pero la relación se tornó agria desde que Myanmar lanzó una batida en el estado de Rakhine, lo que obligó a 650.000 personas a abandonar sus viviendas y refugiarse en el vecino país de Bangladesh, y ha dejado miles de personas muertas, de acuerdo con Médicos Sin Fronteras. Hasta el mes pasado, Maung Maung Soe fue el comandante militar en Rakhine, y Estados Unidos dijo que él fue responsable de "abusos generalizados de derechos humanos", citando evidencias creíbles de incendios de villas, asesinatos y violaciones.