SEATTLE (AP) — Con excepción de 10, todos los jugadores de los Texans de Houston pusieron una rodilla en tierra el domingo, al interpretarse el himno nacional, como parte de una protesta intensificada a raíz de las declaraciones del dueño del equipo.

Los Texans habían advertido que habría más participación en la protesta tras los comentarios del dueño Bob McNair, quien comparó a los jugadores con “presos”.

La protesta llegó antes de la derrota sufrida por Houston, por 41-38, contra los Seahawks de Seattle.

“Nunca voy a obligar a que alguien haga algo con lo que no se sienta cómodo. Creo que todos nos sentimos igual el viernes”, dijo el tackle izquierdo de los Texans, Duane Brown. “En cuanto a la protesta, algunos jugadores no se sintieron muy cómodos (para arrodillarse) y otros sí. Pero todos nos apoyamos. Eso fue lo importante. No pienso que nadie mire a otro de manera diferente por lo que defendió o no”.

Al parecer, todos los Texans de raza negra se arrodillaron. Al menos un jugador blanco, Ben Heeney, lo hizo también.

Los jugadores que se quedaron de pie fueron el linebacker Brian Peters, el pateador de despeje Shane Lechler, el centro largo Jon Weeks, el fullback Jay Prosch, el tackle Breno Giacomini, los centros Nick Martin y Greg Mancz, el tight end Ryan Griffin, el quarterback Tom Savage, y el guard Xavier Su’a-Filo.

Fue la primera vez que los Texans participaron en las protestas durante el himno nacional. El 24 de septiembre, en Nueva Inglaterra, los jugadores se mantuvieron de pie y con los brazos entrelazados, durante el fin de semana en que 200 deportistas de la NFL protestaron tras las críticas emitidas por el presidente Donald Trump.

McNair emitió dos disculpas en las que trató de explicar sus comentarios, a raíz de que ESPN The Magazine publicó un artículo en el que se revelaron sus declaraciones durante la reunión de dueños de la NFL, acerca de las protestas de los jugadores.

“No podemos permitir que los presos dirijan la prisión”, manifestó en el encuentro.

Brown informó que McNair se reunió con los jugadores, pero consideró que la conversación “no salió muy bien”.