PYEONGCHANG, Corea del Sur (AP) — Un holandés ratificó su imbatibilidad en los patines, un estadounidense dio a su país la primera presea en estos juegos, nada menos que de oro, y un noruego se impuso en el agotador esquiatlón de 30 kilómetros.

La jornada dominical en los Juegos Olímpicos de Invierno fue candente en emociones deportivas. Paradójicamente, se recordará más por el viento intenso y helado que impidió realizar las pruebas de esquí alpino, incluida la de descenso libre en la que iban a participar el chileno Henrik von Appen y el boliviano Simón Breitfuss.

“¿Cuál viento?”, pareció preguntar Red Gerard, quien lució en el snowboarding mientras la mayoría de sus rivales tenía dificultades para no caer en medio de las potentes ráfagas que azotaron Pyeongchang.

El joven de 17 años dio así el oro a Estados Unidos.

“Todos en la competencia estaban preocupados por el viento y cosas así”, comentó Kyle Mack, amigo de Gerard y su compañero de habitación en la Villa Olímpica. “Yo seguía diciéndole ‘no pienses en eso, haz lo que sabes hacer’. Lo hizo sin fallas”.

RÉCORD Y TRICAMPEONATO

Sven Kramer parece precisamente incapaz de fallar. El holandés rompió su propio récord olímpico de los 5.000 metros en el patinaje de velocidad y ganó su tercer oro consecutivo en la especialidad.

Cruzó la meta con un tiempo de seis minutos, 10 segundos y 76 centésimas, para superar la marca que había conseguido cuatro años atrás en Sochi.

Ningún otro patinador en la historia había conquistado un tricampeonato en esta distancia. Y tiene la oportunidad de obtener otros dos oros, en los 10.000 metros el jueves y en la persecución por equipos.

DE LA CAÍDA AL TRIUNFO

Ni una caída en el comienzo de la carrera impidió que Simen Hegstad Krueger se embolsara el oro. Luego, sus compatriotas noruegos completaron la barrida en la prueba dominical del esquí de fondo.

Krueger resbaló poco después de la largada masiva. El esquí derecho se le salió.

Por si fuera poco, los deportistas olímpicos de Rusia, Andrey Larkov y Denis Spitsov, tropezaron con Krueger. Los tres se vieron en el último puesto para el momento en que lograron incorporarse.

Pero Krueger reaccionó y tomó la punta cuando restaban cinco kilómetros. Así, se abrió paso hacia el oro.

La plata fue para el también noruego Martin Johnsrud Sundby y el bronce para Hans Christer Holund, completando el 1-2-3.