NUEVA YORK (AP) — Por su baja estatura, Diego Schwartzman tuvo que aprender algo de inmediato como tenista: no puede regalar nada y hay que esforzarse el doble.

“Hay que estar al 100 por ciento en todo”, dijo el argentino. “Debo trabajar el doble en los entrenamientos. Todos los días. Más allá de eso no hay complejos”.

Con 1,68 metros (5,7 pies), Schwartzman es el jugador más bajo de la élite del tenis masculino en la actualidad, un circuito en el que abundan jugadores de más de dos metros y potencia fulminante en sus tiros.

Schwartzman, quien debutará este martes en el Abierto de Estados Unidos frente a su compatriota Federico Delbonis, ha estado rozando el Top 10 desde junio, cuando alcanzó su mejor ubicación histórica como el número 11 del ranking de la ATP.

¿Se puede alcanzar el Top 10?

“Estar ahí es algo que lo veo tan cerca que lo quiero tocar”, indicó. “Pero el objetivo principal al comenzar el año no era terminar tan arriba. Hoy por hoy, estoy cerca pero a la vez estoy lejos. Tengo mucho que mejorar para entrar en ese grupo de los diez mejores del mundo. Sé que si sigo compitiendo en mi máximo nivel y siendo regular con mi intensidad y estando sano en lo físico voy a tener la oportunidad en un futuro. Ojala que llegue, porque lo disfrutaría mucho”.

Ahora mismo figura en el 13er puesto y le tocará defender una cosecha de 360 puntos tras alcanzar los cuartos de final en Flushing Meadows. También llegó a la misma instancia en el Abierto de Francia este año.

“El Peque” se juega mucho en el último Grand Slam de la temporada, pero más que arredrarlo, lo entusiasma su perfil más protagónico — fue incluido en el elenco de jugadores que competirán en la Copa Laver, el torneo de exhibición que se disputará en Chicago tras el US Open.

“Ahora cargo más responsabilidad fuera de la cancha. Mostrar respeto por lo demás y enseñar los valores que tengo es lo más lindo de ser conocido”, dijo a The Associated Press.

Tampoco se intimida por el desafío de repetir la actuación del año previo y responder a mayores expectativas.

“Si me pongo a analizar, tengo mucho más puntos que el año pasado y eso me deja tranquilo”, señaló el argentino de 26 años. “Lo que pienso es que lo puedo volver a hacer y mejor. Ojalá que todos los años tenga el mismo problema porque significa que estoy jugando bien”.