HARARE, Zimbabue (AP) — El nuevo presidente de Zimbabue Emmerson Mnangagwa tiene "muy poco tiempo” para demostrar que está cumpliendo con las expectativas de cambio tras la destitución del su predecesor Robert Mugabe, declaró el jueves el principal líder de la oposición.

En una entrevista con The Associated Press, Morgan Tsvangirai dijo que “será muy difícil convencer a cualquiera” de que el nuevo liderazgo de Zimbabue está mejorando la situación mientras gran parte de la población sufre de hambre y pobreza.

Tsvangirai dio la entrevista una semana después de la juramentación de Mnangagwa, quien fue vicepresidente bajo Mugabe y quien ha prometido elecciones “armoniosas” el año que viene para fortalecer la democracia. El líder opositor, quien participó en una tensa coalición de gobierno con Mugabe tras las controvertidas elecciones del 2008, expresó dudas de que el nuevo jefe del ejecutivo pueda traer cambios significativos.

“El presidente tendrá que demostrar que es distinto a Robert Mugabe, que las políticas que va a anunciar serán distintas las que se han aplicado en los últimos 10 años”, expresó.

“Hay que darle tiempo, pero creo que tiene muy poco tiempo debido a las expectativas tan grandes que cunden en el país”, declaró.

El acuerdo que llevó a la coalición entre el partido de Tsvangirai, el Movimiento por el Cambio Democrático, y el partido ZANU-PF de Mugabe quedó frustrado cuando la oposición perdió unas disputadas elecciones en el in 2013. Desde entonces la oposición ha sufrido divisiones internas, pero ahora vislumbra posibilidades con la salida de Mugabe quien estuvo 37 años en el poder.

En cuanto a la oposición, “estamos listos para gobernar”, dijo Tsvangirai, añadiendo que urgen “reformas sustanciales” al sistema electoral para inspirar confianza entre la ciudadanía.

Pero al mismo tiempo, ha surgido inquietudes que el líder opositor no podrá hacer campaña debido a que en tiempos recientes ha sido tratado de cáncer del colon en la vecina Sudáfrica.

"Confío en que el tratamiento está dando los resultados esperados, pero si durante la campaña se determina que no puedo seguir, le informaré a la nación", declaró.

Se describió como “un símbolo de la resistencia, de la democratización de este país” aunque admitió que “mantener ese rol ha sido muy, muy difícil”.

Algunos zimbabuenses están comenzando a debatir cómo el país debe lidiar con las atrocidades del pasado, como la matanza de miles de personas en la década de 1980 en medio de una ofensiva de Mugabe contra un rival en la región de Matabeleland, o los ataques contra líderes opositores en el caótico período electoral del 2008. El nuevo presidente, que ha declarado "dejemos que el pasado quede en el pasado”, era una figura importante del gobierno en ese entonces.

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Christopher Torchia en Twitter: www.twitter.com/torchiachris