WASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump declaró el martes que es momento de “dejar que el Obamacare fracase” después de que el nuevo plan de salud republicano se vino abajo en el Senado, un duro fracaso para el mandatario, el líder republicano Mitch McConnell y un partido que durante años ha prometido abolir la ley de salud.

En una sorpresiva serie de sucesos, algunos senadores republicanos le dieron la espalda a McConnell y a Trump por tercera ocasión consecutiva, negándoles sus votos para que prosiguieran con su plan de repeler por completo el Obamacare. Esta vez, fueron tres republicanas las que asestaron el golpe mortal: Susan Collins de Maine, Lisa Murkowski de Alaska y Shelley Moore Capito de Virginia Occidental.

Las tres habían sido excluidas del grupo inicial de McConnell para trabajar en la ley de salud, compuesto sólo por varones.

McConnell, quien solamente podía darse el lujo de perder dos votos en el Senado estrechamente dividido, había optado por una propuesta para únicamente repeler la ley anterior después de que el lunes fue rechazada una medida previa para derogar y reemplazar el Obamacare. Eso se dio después de que el mes pasado fracasara una propuesta inicial.

Las derrotas sucesivas dejan en claro que, a pesar de siete años de promesas para derogar la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible del expresidente Barack Obama, aparentemente los republicanos no pueden cumplirlas. De todas formas, McConnell insistió que proseguirá con una votación sobre su medida para revocar la ley, un plan que entraría en vigor en dos años, con la promesa de trabajar — junto con los demócratas — por reemplazarla mientras tanto.

La votación para impulsar el proyecto de ley se llevará a cabo la próxima semana, anunció McConnell el martes por la tarde. Parece destinada a fracasar, pero los líderes republicanos quieren que los legisladores den su opinión públicamente sobre el asunto y sigan adelante con otras cosas en su agenda.

En la Casa Blanca, Trump pareció reconocer la derrota, al menos por el momento, al tiempo que insistió en que él no es el culpable.

“Creo que probablemente estamos en la posición en la que simplemente dejaremos que el Obamacare fracase”, señaló el presidente. “No nos responsabilizaremos de él. No me voy a responsabilizar de él. Les aseguro que los republicanos no se van a responsabilizar de él. Dejaremos que el Obamacare fracase y entonces los demócratas se nos acercarán y nos preguntarán ‘¿Cómo lo arreglamos?’”

A pesar de los problemas de la ley actual, la mayoría de los expertos de salud no creen que corra un riesgo inminente de fracaso absoluto, y está lejos de garantizarse la cooperación de los demócratas para hacerle modificaciones a esa ley.

Tampoco luce factible que los republicanos puedan eludir la responsabilidad de los problemas con la ley y el sistema de atención de salud en general, ahora que cuentan con el control de la Cámara de Representantes, el Senado y la Casa Blanca, en parte por la fuerte campaña que montaron en contra de la ley actual.

“Parecen tener esta idea de que pueden ser el partido de mayoría, y contar con el control de la Casa Blanca, y no ser responsables de derribar el sistema de salud”, dijo el senador demócrata Dick Durbin. “No es así como funciona”.

Al preguntársele cómo justificaría ante los votantes el fracaso republicano en el tema de la ley de salud, McConnell respondió: “Bueno, tenemos un nuevo juez en la Corte Suprema”, una insinuación de que la nula acción con respecto a la ley de salud será perdonada debido a ese éxito, así como el desmantelamiento de algunas regulaciones.

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Los periodistas de The Associated Press Stephen Ohlemacher, Richard Lardner y Mary Clare Jalonick contribuyeron con este despacho.