LAGOS, Nigeria (AP) — Al menos 50 personas murieron el martes en Nigeria después de que un adolescente se hiciera estallar cuando se reunían los fieles para las oraciones de la mañana en una mezquita, informó la policía, en uno de los ataques más mortíferos registrados en la región en años.

Escombros sangrientos yacían sobre el piso dentro del templo en la localidad de Mubi, en el estado noroccidental de Adamawa, donde los fieles habían llegado cerca de las 5 de la mañana. Afuera, la gente se reunió alrededor de los muertos.

El presidente Muhammadu Buhari tuiteó que estaba “entristecido por el cruel y ruin ataque suicida”.

“Que las almas de los muertos descansen en paz”, expresó.

Othman Abubakar, portavoz de la policía, explicó a The Associated Press que “aún estamos intentando determinar el número de heridos porque están en varios hospitales”.

Aunque nadie reclamó su autoría en un primer momento, las sospechas recayeron de inmediato en Boko Haram. El grupo extremista islámico tiene su sede en el vecino estado de Borno y se le han atribuido decenas de ataques similares en los últimos años.

El atentado del martes fue el primero en ocurrir desde que Mubi fue liberada de los insurgentes de Boko Haram en 2014.

La milicia cada vez utiliza más adolescentes o mujeres jóvenes como suicidas. Muchos de ellos estaban secuestrados.

El joven detonó sus explosivos cuando estaba en medio de otros fieles, indicó Abubakar.

Aunque en los últimos meses las fuerzas armadas de Nigeria han expulsado a Boko Haram de la zona boscosa donde tenía su sede, las afirmaciones de Buhari a fines del año pasado de que el grupo había sido “aplastado” han demostrado ser prematuras.

Se estima que Boko Haram ha matado a más de 20.000 personas en los ocho años de su insurgencia. Los ataques realizados por la milicia se han expandido a los países vecinos y desplazado a más de 24 millones de individuos en la región ubicada en el lago Chad, lo que ha creado una enorme crisis humanitaria.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, condenó el ataque suicida y reiteró “la solidaridad de las Naciones Unidas con el gobierno de Nigeria en su lucha contra el terrorismo y el extremismo violento”, informó el vocero adjunto Farhan Haq.

El secretario de la ONU pidió que los responsables por “estos terribles actos sean llevados rápidamente ante la justicia”.

De igual forma, Estados Unidos condenó el ataque. Un comunicado de la portavoz Heather Nauert del Departamento de Estado indicó que el hecho de “que las víctimas fueran atacadas y asesinadas en un lugar de culto demuestra de nuevo la brutal naturaleza de los terroristas, cuyo único objetivo es amenazar la paz y la seguridad de los ciudadanos de Nigeria”.

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El periodista de The Associated Press Ibrahim Abdulaziz en Yola, Nigeria, contribuyó para este despacho.