BARCELONA (AP) — El nuevo presidente interino de la federación española de fútbol defendió el miércoles a Angel María Villar, quien fue marginado del cargo después de tres décadas al mando por una acusación de corrupción.

Juan Luis Larrea, tesorero de la federación bajo la presidencia de Villar, quedó al mando de la federación mientras Villar aguarda en prisión por su juicio.

Larrea respaldó a su exjefe un día después que Villar fue suspendido del cargo por el principal tribunal deportivo de España.

“No voy a decir nunca que no soy amigo de él", dijo Larrea durante la asamblea general de la federación, tras ser elegido para reemplazar a Villar. “Creo mucho en la limpieza de la federación. No cabe duda de la legitimidad de esta Asamblea. Tenemos el convencimiento de que seremos capaces de revertir esta situación"

Larrea fue citado a declarar el jueves ante el juez Santiago Pedraz en la Audiencia Nacional.

Villar fue detenido la semana pasada junto a su hijo, Gorka Villar; el vicepresidente de la federación, Juan Padrón, y el secretario de la federación regional de Tenerife, Ramón Hernández. La policía los acusa de administración desleal, malversación de fondos, corrupción y falsificación de documentos.

Además de encargarse de las finanzas de la federación, Larrea ha estado a cargo de la selección nacional desde 1993.

El dirigente de 64 años también es presidente de la federación regional de Guipuzcoa, una provincia en el país vasco. Se sumó a la junta de federación como tesorero en 1988, el mismo año que Villar fue elegido presidente.

"Esta semana ha sido muy dura”, señaló. “Es como si te cortaran el brazo, he tenido una relación muy fuerte con Ángel".

Villar también es vicepresidente de la FIFA y la UEFA desde la década de los 9’0.