NUEVA YORK (AP) — El estallido de ira y el uso de palabras vulgares del nuevo director de comunicaciones de la Casa Blanca al hablar con un periodista puso en aprietos a los medios de prensa, que debieron decidir si publicaban textualmente lo que dijo el funcionario o dejaban todo librado a la imaginación del lector.

Anthony Scaramucci tenía en la mira nada menos que al secretario de la presidencia Reince Priebus y al principal estratega del presidente Steve Bannon. El portal de la revista The New Yorker publicó en su totalidad lo que dijo Scaramucci en una llamada al periodista de ese medio Ryan Lizza, incluidas palabrotas y referencias anatómicas.

Usando los términos más vulgares, Scaramucci dio a entender que Priebus había filtrado información sobre sus finanzas y que Bannon estaba más pendiente de promover sus intereses personales que los del presidente Donald Trump.

Imitando a The New Yorker, The New York Times publicó todo lo que dijo Scaramucci.

El subdirector del diario Clifford Levy dijo en Twitter que la jefatura analizó el tema y decidió que era importante reflejar el lenguaje que había usado uno de los principales colaboradores de Trump, para que sus lectores no tuviesen que acudir a otros sitos para ver qué había dicho exactamente.

The Washington Post publicó también las palabrotas que empleó Scaramucci al referirse a Priebus, pero omitió la descripción gráfica con que aludió a Bannon. El analista del Post Aaron Blake opinó que el estallido de Scaramucci había sido “vulgar, rencoroso y volátil”.

“Generalmente no publicamos estas palabras completas, pero cuando vienen de funcionarios del gobierno del más alto nivel en cumplimiento de sus funciones, creemos que se justifica hacer una excepción”, declaró Kris Coratti, portavoz del Post.

Julie Bykowicz y Jonathan Lemire, de la Associated Press, escribieron que Scaramucci estaba “exponiendo las intrigas del ala oriental (de la Casa Blanca) en un lenguaje más apto para una película de mafiosos”. La agencia noticiosa no reprodujo una de las caracterizaciones que hizo Scaramucci al decir que Priebus era un “.... esquizofrénico paranoico”. Esa fue la única alusión directa que hizo la AP a las groserías que dijo el funcionario.

Las normas de la AP prohíben el uso de obscenidades, expresiones racistas y otras manifestaciones ofensivas “a menos que sean parte de una cita directa y que haya fuertes razones para emplearlas”. Las palabras de Scaramucci satisfacen la primera restricción, pero los editores decidieron que no había razones de peso que justificasen su publicación.

La televisión se abstuvo mayormente de repetirlas.

CNN no reprodujo las groserías en sus programas, pero las publicó en su portal de internet, con la advertencia de que el artículo contenía palabras que podían resultar ofensivas.

La reportera del noticiero de NBC “Nightly News” Kristen Welker dijo que las palabras de Scaramucci habían sido tan groseras que no se podían repetir en el aire.