PANAMÁ (AP) — La ex primera dama panameña Marta Linares de Martinelli acudió el jueves a la fiscalía para responder sobre su presunta vinculación con un sonado caso de sobornos multimillonarios.

Acompañada de su abogado, Linares rechazó cualquier nexo con el escándalo que estalló a fines del año pasado y que está relacionado con pagos ilegales por unos 40 millones de dólares que habrían hecho empresarios de la construcción a funcionarios del gobierno de Ricardo Martinelli (2009-2014) para obtener contratos, según la fiscalía general.

“Se me vincula porque tengo el apellido Martinelli”, aseguró la ex primera dama a los periodistas. Linares no está acusada en el caso por el que la fiscalía ha imputado a 39 personas por los delitos de corrupción, asociación ilícita y blanqueo de capitales.

La señora de Martinelli fue llamada a declarar debido a que preside una fundación que habría sido uno de los destinos del dinero, según las investigaciones. Pero ella sostiene que tomó las riendas de esa institución en 2016 y que el caso investigado es anterior.

El escándalo estalló justo en medio de las investigaciones por los sobornos multimillonarios pagados por Odebrecht en Panamá para hacerse de contratos durante el gobierno de Martinelli y que aún no han culminado. Dos hijos del exmandatario, recluido en una cárcel por un proceso por espionaje político, figuran entre una lista de acusados de recibir dinero de la constructora brasileña en cuentas extranjeras. Ambas investigaciones no tienen relación.