KOBANI, Siria (AP) — Dos miembros británicos del Estado Islámico, que se cree pertenecieron a una célula que decapitaba rehenes en el norte de Siria, dijeron el viernes que la revocación de su ciudadanía les niega la posibilidad de un juicio justo.

Uno dijo que la matanza de cautivos era “de lamentar” y pudo haberse evitado.

Los dos presuntamente integraban una célula de cuatro yihadistas británicos a quienes los cautivos sobrevivientes apodaron “Los Beatles” debido a su acento. La célula, conocida por su brutalidad, tuvo en cautiverio a una veintena de rehenes occidentales, torturó y mató a varios de ellos, incluidos periodistas y socorristas estadounidenses, británicos y japoneses en 2014 y 2015.

Los dos hombres, El Shafee Elsheikh y Alexanda Amon Kotey, hablaron con The Associated Press el viernes desde su lugar de detención en el norte de Siria. Los capturaron en junio efectivos de las Fuerzas Democráticas Sirias, comandadas por kurdos y respaldadas por Estados Unidos.

Aunque dijeron ser miembros del grupo extremista conocido también por las siglas ISIS, no reconocieron su participación en la célula ni en secuestros o matanzas.

Elsheikh calificó las denuncias de “propaganda”.

Acerca de la decapitación del periodista estadounidense James Foley y otras víctimas, Kotey dijo que muchos en ISIS “hubieran discrepado” con las matanzas porque “probablemente se obtienen mayores beneficios manteniéndolos como presos políticos”.

“En cuanto a mi posición, no vi en ello beneficio alguno. Fue algo de lamentar”, añadió. Dijo que los gobiernos occidentales eran culpables por negarse a negociar y destacó que algunos rehenes fueron liberados tras el pago de rescate.

El líder de la célula, Mohammed Emwazi, fue bautizado “Jihadi John” por la prensa británica cuando apareció enmascarado en una serie de videos que mostraban decapitaciones de rehenes. Murió en un ataque de drones en 2015 en Raqqa, la capital de facto de ISIS. Otro miembro, Aine Lesley Davis, fue arrestado en Turquía en 2017 y condenado a siete años de prisión.

Elsheikh es de una familia sudanesa que emigró a Gran Bretaña cuando era niño. Kotey, descendiente de ghaneses y greco-chipriotas, se convirtió al islam.

Según el Departamento de Estado de Estados Unidos, que ha incluido a ambos en su lista de terroristas, eran miembros de la célula que se destacaba por “sus métodos de tortura excepcionalmente crueles como los choques eléctricos y el submarino”.

En la entrevista, los dos dijeron que las acusaciones contra la supuesta célula “Beatles” eran un invento para justificar su muerte.

“No hay juicio justo, no hay juicio justo cuando soy ‘el Beatle’ en la prensa. No hay juicio justo”, dijo Elsheikh.

Calificaron de “ilegal” la decisión del gobierno británico de privarlos de su ciudadanía, la que no ha sido confirmada ni negada por las autoridades.