SAN JOSÉ (AP) — Costa Rica optó por la continuidad.

El candidato del oficialista Partido Acción Ciudadana (PAC), Carlos Alvarado, se alzó el domingo con la victoria en la segunda ronda de las elecciones presidenciales con el 60,8% de los votos, según los datos del Tribunal Supremo de Elecciones con el 95% de los sufragios contabilizados.

El predicador evangélico Fabricio Alvarado, del Partido Restauración Nacional, obtuvo un 39,2% de los votos. El opositor fue la gran sorpresa de la primera vuelta, al sumar un importante apoyo de quienes se oponen al matrimonio de personas del mismo sexo en la nación centroamericana.

Hasta antes de la segunda vuelta del domingo, las encuestas hablaban de un empate técnico dada la gran polarización que hubo durante la campaña sobre temas tan sensibles como el matrimonio homosexual.

“Es una excelente lección que ha alejado el peligro del populismo fundamentalista”, consideró el politólogo y analista de la Universidad de Costa Rica, Francisco Barahona. "Pero es una llamada de alarma para los políticos, para la Asamblea Legislativa, para la institucionalidad, para que se aboquen a la lucha contra la pobreza, pues son los menos favorecidos quienes más favorecen ese tipo de discurso”.

El presidente electo, Carlos Alvarado, dijo por la noche que Costa Rica se había enfrentado a sí misma en esta elección y envió un mensaje de conciliación para conformar un gobierno de unidad nacional.

“Mi compromiso es llevar un gobierno para todos”, aseguró. “No importa por quién votaron, en igualdad y libertad por un futuro más próspero”.

No olvidó un guiño a la población sobre la cual se polarizó la discusión en esta elección, los homosexuales. “Ofrezco trabajar y trabajar duro por y para Costa Rica, para todas las personas, para todas las familias".

Fabricio Alvarado, exdiputado por Restauración Nacional, había sorprendido a todos al ganar la primera vuelta el 4 de febrero con un 24,99% de los votos, impulsado por su oposición a la opinión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que pidió a Costa Rica habilitar el matrimonio gay.

Su contrincante, sin embargo, defendió el pronunciamiento del tribunal y dados los resultados de la segunda ronda, el mensaje de los costarricenses parecía claro. De hecho, aunque tradicionalmente la segunda cita con las urnas conlleva una mayor abstención, en esta ocasión se elevó la participación en unas décimas: votó el 66,91% del censo, según los datos oficiales.

Poco después de hacerse públicos los resultados, el evangélico no dudó en reconocer su derrota.

“No estamos tristes, porque hicimos historia, porque nuestro mensaje tocó las fibras más profundas de nuestro país”, dijo Fabricio Alvarado.

“Seguiremos defendiendo los principios y valores de este país, seguiremos trabajando por defender la ética, defender la Costa Rica grande en la que todos creemos y a la que todos amamos”, añadió y señaló que todo apunta a que su partido tenga la segunda fracción legislativa más grande en la próxima Asamblea Legislativa.

No obstante, también dijo que se había puesto a disposición de su contrincante.

“Lo llamé de manera inmediata, le di mis felicitaciones, y le dije que puede contar con nosotros para hacer caminar la Costa Rica que todos amamos”, dijo.

Durante las votaciones, hubo quienes dijeron apoyar al oficialista por su posición sobre el matrimonio gay.

“Yo quiero un país en el que todos tengamos los mismos derechos”, opinó Andrea Rodríguez, defensora del oficialista al emitir su voto en Moravia, cerca de la capital. “No es justo que los sigan discriminando (a los homosexuales), menos porque se quiera imponer un pensamiento religioso”.

Para Barahona, el analista, Carlos Alvarado debe ser consciente de que su victoria no se la debe necesariamente a su partido o al actual gobierno del presidente Luis Guillermo Solís, sino a los sectores de “centro” y progresistas de otros partidos que se sumaron a él para la segunda vuelta.