PARKLAND, Florida, EE.UU. (AP) — Los cadáveres aún estaban dentro de la secundaria Marjory Stoneman Douglas cuando los sobrevivientes del tiroteo de esta semana comenzaron a hablar sobre la violencia con armas de fuego.

En lugar de tratar de refugiarse en sus vidas privadas, los jóvenes que atestiguaron la matanza de sus compañeros de clase rápidamente empezaron a pronunciarse en pro de leyes más estrictas sobre el control de armas y de un mundo más seguro.

David Hogg, estudiante de último año de la secundaria, grabó video de la masacre del miércoles mientras se resguardaba en un aula con sus compañeros.

“Imagina escuchar las balas... es abominable”, dijo Hogg. “Por eso las personas necesitan ser activas políticamente. Esto debe ser un punto de inflexión”.

Luego de otros tiroteos, muchos sobrevivientes tratan de sanar sus heridas en privado y volver a sus rutinas. Si hay exhortos para nuevas leyes sobre armas de fuego o revisión de antecedentes, suelen disiparse en cuestión de días o semanas.

¿Esta vez será diferente?

Los estudiantes dicen que sí.

Dicen que están cansados de ver sangre y cadáveres en las aulas, y quieren que su generación sea un catalizador para el cambio.

Hasta ahora, los jóvenes han discutido en redes sociales con defensores de la tenencia de armas, han dado entrevistas para televisión y han hablado en vigilias que parecen mítines para exigir leyes más estrictas sobre las armas de fuego.

También se lanzó una campaña en Twitter con el hashtag #neveragain (nunca más).

“Me escondí en un armario por dos horas. Se trata de las armas de fuego. No estuviste ahí, no sabes lo que se siente”, tuiteó la estudiante Carly Novell en respuesta a un defensor de la tenencia de armas de fuego que criticó las reacciones al ataque en la escuela de Florida. “Las armas le dan a estas despreciables personas la capacidad de matar a otros seres humanos. Esto se trata de las armas, y de las personas cuyas vidas terminaron abruptamente debido a las armas”.

En una vigilia en honor de las víctimas, una multitud de más de 1.000 personas _en su mayoría estudiantes_ coreaba “no más armas, no más armas”.

Algunos adolescentes han criticado al presidente Donald Trump por no mencionar las armas de fuego en sus comentarios acerca del ataque en su escuela, y muchos señalaron los miles de dólares en contribuciones de campaña que Trump y el senador republicano de Florida Marco Rubio han recibido de la National Rifle Association.

Tyra Hemans, de 19 años, sostenía el jueves carteles de sus amigos muertos, junto con uno que decía “Basta de armas. Reforma ahora”.

“Decidí hacer estos letreros para que cuando Donald Trump visite Parkland sepa que esto es lo que quiero. Quiero que el Congreso entienda que ayer arrancaron 17 personas de mi vida. Mi amigo nunca podrá decir: ‘Me gradué de la secundaria’”, manifestó con lágrimas en los ojos.

Los estudiantes de otras partes se han sumado al coro de Parkland. El viernes, unos 100 estudiantes de la secundaria South Broward salieron de sus aulas para protestar por la violencia con armas de fuego. Llevaban carteles que decían: “Hagan algo” y “Protejan a los niños, no a las armas”.

John Greenberg, de la secundaria Marjory Stoneman Douglas, dijo que no entiende cómo fue que Nikolas Cruz, el presunto atacante, pudo comprar un arma de fuego pese a antecedentes de violencia que provocaron que fuera expulsado de la escuela un año antes.

“No debió permitírsele tener un arma si no es lo suficientemente estable para tener una”, dijo.